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Noviembre / 2017

Iván Carbonell: un artista de estos tiempos

Alejandro Batista López

La primera vez que tuve noticias del pintor camagüeyano Iván Carbonell, “Machuty”, fue al recibir en la Revista Signos, un dibujo de su autoría para participar en la convocatoria de ilustración para cubierta, del número 70, que trataba sobre la muerte. Después de ser seleccionado como uno de los que integrarían el dossier de dibujos de cubierta en las páginas interiores, empecé a conocer mejor al artista que tanto nos impresionó con su obra. Este diseño —tan singular— trataba un ser primitivo, un hombre arcaico y en su rostro se disponía la languidez del tiempo, su imagen fosilizada estaba enmarcada por huesos. En la obra, hecha a tinta —blanco y negro— como lo exige la revista, la intención del artista era llevarnos con su imagen más allá de la muerte, a descubrir el sentido de la vida que nunca termina una vez que naces, según sus propias palabras cuando en una ocasión le pedí que lo explicara.

Enero / 2016

La muerte tiene su Signos: lecturas y testimonios

Idiel García

Tengo en mis manos el último número de la revista Signos, uno de los más esperados, y conocido entre nosotros como el «Signos de la muerte». Recuerdo cuando Edelmis me comentó que preparaban un número dedicado a la muerte: «Te voy a entregar algún material», le dije en esa ocasión, luego mi memoria, la vida cotidiana, y la tremenda dosis de despiste que siempre me gobierna, desplazaron la realización del trabajo. Y resulta que ahora tengo en mis manos este número de la ya clásica revista, y siento una envidia tremenda de quiénes en esta ocasión forman parte de los elegidos.

Y es aquí donde en realidad comienza esta presentación.

Septiembre / 2015

Signos: un pajarraco ecuménico y antimperialista

Dean Luis Reyes

¿Cómo se hace para mantener viva una revista como Signos, casi medio siglo después de su invención? Cuando digo viva quiero decir vital, necesaria. Súmese a la lista de adjetivos los de extraña, rara, única de su tipo en Cuba.

Esa persistencia de cosa distinta ha hecho de Signos lo que es. Su creador, Samuel Feijóo, concibió a través de ella una respuesta radical a su absurda expulsión de la Universidad Central de Las Villas “Marta Abreu” y como director de Islas, revista que fundó y dirigió a partir de 1958 como parte de su trabajo al frente del Departamento de Estudios Folclóricos y Publicaciones de esa institución docente.

Julio / 2014

Signos 68, grata al paladar

Yamil Díaz

El ron, si se con­sume en dema­sía, puede que dañe la salud. Pero lo mismo dicen sobre el sexo y la carne de res. Así que usted debe dar agua al dominó, des­ta­par la bote­lla, echar un cho­rro a los del lado de allá y deci­dirse a embo­rra­char su cora­zón para olvi­dar… ya sabe. Esta­ría bien algún bolero, que viene siendo esa pequeña bio­gra­fía que hemos vivido todos, por­que la trova si no es con trago, mira, se traba. Y al final de la noche, se le invita tam­bién a des­cor­char el más reciente número de Sig­nos.

Desde que apa­re­ció en 1969, tan sin­gu­lar revista ha estado atenta a toda expre­sión de la cul­tura popu­lar. Ha sido, en manos de Samuel Fei­joo y de sus here­de­ros inte­lec­tua­les, una firme tri­buna para el hom­bre de a pie.

Signos para una Parranda: reflexiones y propuestas para alargar el tema

Ernesto Miguel Fleites

El hom­bre de la calle es, sin dudas, la per­sona que más nos inquieta a quie­nes inves­ti­ga­mos y escri­bi­mos sobre el fol­clor y la cul­tura de los pue­blos y Manuel Mar­tí­nez Casa­nova lo deja claro en su artículo “La con­fron­ta­ción diver­tida y mucho más”, cuando dice que “las fies­tas popu­la­res tra­di­cio­na­les resul­tan siem­pre una de las for­mas más sig­ni­fi­ca­ti­vas de la expre­sión del alma de los pueblos”.

La Parranda de la región cen­tral del país no escapa a esta defi­ni­ción. El alma del parran­dero, ese ente del popu­la­cho cubano que vive y se des­vive por ella,es diver­tida y mucho más.

Marzo / 2014

La revista Signos en el centenario de Samuel Feijóo

Virgen Gutiérrez

 Este 2014 se cumplen 45 años de la fundación de la revista Signos por Samuel Feijóo, de quien también estamos conmemorando el primer centenario de su natalicio.

Aprovechando la presencia de los villaclareños Arnaldo Toledo, Edelmis Anoceto y Alejandro Batista en la sala Martínez Villena de la UNEAC, donde se hizo la presentación de los números 64 y 65 de esa revista, en noviembre de 2013,  tuve la oportunidad de entrevistar a estos personajes que han trabajado para que siga viva esa publicación de la cual fue alma y guía Samuel Feijóo.

 Con el director de la Revista Signos  Arnaldo Toledo.

Virgen Gutiérrez: Toledo, ¿desde cuándo dirige la revista Signos y cuénteme si han continuado dentro de la línea marcada por Feijóo?

Febrero / 2014

Ricardo Rive­rón Rojas. 

Quien desee cono­cer, en su dimen­sión más inte­gral, a ese casi inabar­ca­ble crea­dor que fue Samuel Fei­joo, que se acer­que a las pági­nas del número 67 de la revista Sig­nos, y hallará en ellasuna carta de nave­ga­ción de aguda proa. De la per­so­na­li­dad de Fei­joo, se ha sobre­di­men­sio­nado con injusta mio­pía lo que tiene que ver con su espí­ritu ico­no­clasta, su acti­tud anti­pose inte­lec­tua­loide; tam­bién con lo cho­ca­rrero, dis­cor­dante, y a veces hasta pro­caz y dis­pa­ra­tado. Hacia una espe­cie de limbo nebli­noso ha ido des­pla­zán­dose la ima­gen del hom­bre que amó y cantó, como pocos en el siglo xx, al pai­saje cubano, a las nobles y sabias bes­tias, a las gran­de­zas y mise­rias del ser humano.

En este número, efi­caz­mente orga­ni­zado por face­tas, encon­tra­mos: “Pro­sas”, “Poe­mas y pen­sa­mien­tos”, “Afo­ris­mos”, “Corres­pon­den­cia”, “Dibu­jos”, “Perio­dismo”, “Cuen­tos”, “Etno­lo­gía y fol­clor”, “Poe­sía”, “Crí­tica”, “Humor”, hasta a sus pági­nas fina­les, donde se cie­rra el volu­men con una deta­llada “Cro­no­lo­gía”. Desde de todos esos ángu­los, si hemos leído con aten­ción hasta última página, podre­mos rein­ter­pre­tar con luci­dez la poé­tica total de Feijoo.

Alpidio Alonso Grau

Los lec­to­res que ama­mos la obra de Samuel Fei­jóo debe­mos agra­de­cerle a la Feria Inter­na­cio­nal del Libro la posi­bi­li­dad de poder cele­brar el cen­te­na­rio del poeta como parte de su pro­grama de acti­vi­da­des; esce­na­rio que per­mite redi­men­sio­nar el alcance del home­naje que merece esta gran figura de nues­tra lite­ra­tura y nues­tra cul­tura toda.

Bien mira­das las cosas, pocas veces resultó tan per­ti­nente cele­brar en un espa­cio como el que pro­pi­cia esta Feria, ani­mada por un espí­ritu en ver­dad popu­lar  —que desde su pro­pio diseño reivin­dica esa con­di­ción de fiesta com­par­tida, libre de cual­quier tipo de  eli­tismo que pueda ale­jarla de esa rai­gam­bre de pue­blo que la dis­tin­gue de even­tos simi­la­res en otras par­tes del mundo—, el Cen­te­na­rio de un poeta, de un gran artista, cuyo legado des­cansa justo en ese vínculo, y cuyos des­cu­bri­mien­tos en el orden inte­lec­tual son el fruto de una rela­ción abso­lu­ta­mente orgá­nica con el genio crea­dor del pue­blo, algo que él, acaso como nadie, supo ver.

Luis Machado Ordext 

El perio­dismo dis­perso del antro­pó­logo y publi­cista Samuel Fei­jóo Rodrí­guez, es sor­pre­sivo, con­tex­tual, anto­ló­gico y de adver­ten­cias. Algu­nos crí­ti­cos lo apre­cian ale­jado en el tiempo por las fechas o los medios de prensa en que apa­re­cie­ron, y a veces se desen­tien­den de sus estu­dios crí­ti­cos, incluso hasta de valoraciones.

Una mirada hacia el edi­tor, el ani­ma­dor cul­tu­ral, o el fun­da­dor de revis­tas anto­ló­gi­cas –Islas ySig­nos–, y del poeta y el fol­klo­rista, aplasta cierta valo­ra­ción de aque­llos pri­me­ros tex­tos que escri­bió para los rota­ti­vos El MundoJuven­tud Nacio­na­listaBohe­miaCar­te­lesOrí­ge­nes, y Rum­bos, el perió­dico diri­gido por Lafont en su natal San Juan de los Yeras, allá en el último lus­tro de los años 30 del pasado siglo.

Octubre / 2013

Rebeca Murga

Según Onelio Jorge Cardoso, nuestro cuentero mayor, “Juan [Candela] sacaba la palabra del saco de palabras suyas, la ataba en el aire con un gesto y aquello cautivaba, adormecía”.

Como Juan Candela, capaz de hundir la mano en su saco de palabras y soltar al viento la palabra exacta y viva, era Feijóo, quien desde el año 1969 andaba en busca de la expresión de los pueblos y de la confluencia en las páginas de su revista Signos “de numerosos intereses de vida, a veces opuestos en sus afirmaciones, con el solo fin de servir al progreso cultural de un modo directo y verdadero, sin capillismo ni cerrazón dogmática. Otra cosa no tendría noble significación ni serviría de veras”.

Agosto / 2013

Ricardo Riverón Rojas

Esta vez enfocada sobre el folclor urbano, la revista Signos puso en circulación su número 64. Desde que en 1969 Samuel Feijóo diera inicio a su singular colección, pese a que la publicación tratara aconteceres originados en ciudades y pueblos —como en el caso de las parrandas, que en varias locaciones de la zona centro norte de Cuba se celebran— nunca se había integrado un número monotemático sobre esos fenómenos socioculturales que, con notable mutabilidad, se van configurando en el acontecer de las ciudades. La revista siempre abarcó, con más asiduidad, el ámbito rural.

Septiembre / 2012

Otilio Carvajal

El día que Edel­mis Anoceto me pidió que pre­sen­tara el número 63 de Sig­nos que ver­saba sobre ero­tismo, sexo y relajo, recordé de inme­diato a la pri­mera «lechon­cita» cana­diense que conocí en mi vida. Era un primor.

Para enton­ces los mucha­chos del barrio está­ba­mos can­sa­dos de las puer­cas negras y apes­to­sas que nos lle­na­ban la macana de san­co­cho, y ya nos cos­taba el viaje hasta los corra­les de la Policía.

Agosto / 2012

Yamirka Rodrí­guez Guerra

El espa­cio ganado por el arte popu­lar en el con­texto de la plás­tica villa­cla­reña desde prin­ci­pios de la década del noventa del pasado siglo hasta hoy, tiene sus inicios en el umbral de los años sesenta y se encuen­tra estre­cha­mente rela­cio­nado con dos figu­ras esen­cia­les, Samuel Fei­jóo y José Seoane Gallo…

Julio / 2012

Virgen Gutiérrez

Para adelantarse a su cumpleaños 43 la revista Signos —fundada en 1969 por Samuel Feijoo— preparó un número extraordinario, no por superar su cantidad de páginas habituales —ciento cincuenta y seis—, si no por la osadía de la temática abarcada en este número 63 correspondiente a los meses enero-junio del pasado año. Y digo osadía porque no es común que una publicación “respetable” se atreva a reunir en su corpus textos clasificados como “sexo picante y relajo”.

Enero / 2012

Bárbara Yera León

Siguiendo el espíritu de quien fuera su iniciador, Samuel Feijóo, ha continuado la revista Signos, que no por contar con más de cuatro décadas ha perdido su frescura y actualidad. La palpitante época posmoderna ha revitalizado lo que al parecer suele ser anticuado y caduco; es por ello que Signos se mantiene flagrante como en sus principios, persiguiendo a la manera de un buen cazador la oralidad y los ritos, tomándolos desde sus propias esencias, yendo incluso allí donde aún permanecen…

Mayo / 2011

Virgilio López Lemus

La Sociedad Económica Amigos del País cumple hoy una de sus funciones más antiguas: la de la promoción y el reconocimiento de la cultura nacional cubana, y en especial dentro de ella la poesía, cuyo desarrollo ininterrumpido desde finales del siglo XVIII, forma una tradición poco más que bicentenaria. Esa tradición y el propio surgimiento de la Sociedad Económica Amigos del País, son perfectos coetáneos…

Alpidio Alonso Grau

Quiero, muy brevemente, expresar algunas ideas:

Primero, agradecer a la Sociedad Económica de Amigos del País y a los organizadores de este premio el haber tomado en cuenta mi trabajo dentro de la poesía para honrarme con un galardón que lleva el nombre de uno de los poetas cubanos que más admiro. Al propio tiempo, es para mí una gran satisfacción recibir este premio de parte de una institución de tanto prestigio, cuya labor secular dentro de nuestra cultura está asociada a la defensa y el fomento de valores que constituyen esencia de nuestro ser nacional, mucho más cuando se cumple hoy otro aniversario de Felipe Poey que, aunque no suele decirse, fue, además de un gran científico, un notable poeta…

Febrero / 2011

Dulcila Cañizares

René Batista Moreno (Camajuaní, 1941-2010) fue un seguidor y fiel amigo de Samuel Feijóo, infatiglable investigador del folclor campesino. Pero René, con su olfato guajiro, sabía con certeza hacia dónde enrumbar sus pasos, ya que, además, conocía la zona de Camajuaní, Vueltas, Remedios y los alrededores desde pequeño…

Alejandro Batista López

No me sentí verdaderamente identificado con la esencia del nuevo libro hasta que descubrí la auténtica calidad que tenían unas viejas grabaciones, todavía en cintas magnetofónicas que mi padre sacó del cajón de sus memorias. Nos pasamos varios días escuchando las cintas, revisando las transcripciones descubrimos las letras escritas en aquel papel amarillento de los años 60. Muy bien ordenadas, mantenían el caudal de información para el que se concibieron…

Noviembre / 2010

Silvia Padrón Jomet

He leído con placer la Signos en su medianía de edad. Entre arte, tarecos y artilugios asombra por su riqueza expresiva, lo heterogéneo de su poética y un hondo pensar donde se combina una multiplicidad de enfoques de género, generaciones, disciplinas, cronotopos. El texto como signo comunicativo se expande en toda su plenitud: escritura e imagen armoniosamente al alcance de todos…

Julio / 2010

Pedro Llanes

Samuel Feijóo. Poética rural en Cuba de Silvia Padrón Jomet (Publicado por el Instituto de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 2005, con el título de La dimensión cultural de Samuel Feijóo) abre su hermenéutica y sus estrategias sobre la opera omnia del autor de «Faz», con una nueva directriz de su pensamiento. La investigadora Padrón Jomet, reconocida editora y autora de libros como: Gerardo Castellanos, agente secreto de José Martí; Joaquín Díaz Marrero, un guajiro que pensó en décima, además de artículos y ensayos publicados en innumerables revistas. Samuel Feijóo. Poética… está estructurada en cinco cuestiones tópicas, introducción, epílogo y bibliografía y resulta hasta el momento el primer estudio orgánico hecho en Cuba sobre las complejas ideas culturales del intelectual…

2009

Silvia Padrón Jomet

Es probable que todavía hoy Samuel Feijóo (1914-1992)  sea considerado el personaje más extraño de  la intelectualidad cubana del XX, su diálogo con lo periférico fue  extremadamente fatigoso para él –y también para nosotros–,  esto lo mantuvo fiel a una resistencia sin límites hacia todos los mecanismos del discurso oficial. También existe mucho prejuicio y desconocimiento alrededor de su obra que no  ha llegado hasta nosotros «ordenada» pues el creador consideró  que no era esa su misión en este mundo.