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Premio Colateral 2016 de la revista Signos

Thursday, March 24th, 2016
Energía, obra de Aida Ida Morales.

Energía, obra de la ar­tis­ta po­pu­lar Aida Ida Morales, ga­na­do­ra del Premio Colateral 2016 de la re­vis­ta Signos.

La revista Signos entrega su Premio Colateral a la artista Aida Ida Morales

El Premio Colateral de la Revista Signos se le otor­gó a la ar­tis­ta Aida Ida Morales, au­to­ra de una ex­ten­sa y va­lio­sa obra de ar­te po­pu­lar, y fi­gu­ra his­tó­ri­ca del em­ble­má­ti­co gru­po ho­mó­ni­mo fun­da­do por Samuel Feijóo.

Este re­co­no­ci­mien­to fue en­tre­ga­do du­ran­te la ce­le­bra­ción del XXII Salón Territorial de Arte Popular, en Santa Clara, don­de fue­ron pre­sen­ta­das tam­bién obras de Cienfuegos y Sancti Spíritus. El di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, Arnaldo L. Toledo Chuchundegui, le­yó el ac­ta de pre­mia­ción. (Fotos: Alejandro Batista López).

ACTA

En co­rres­pon­den­cia con el per­fil de la re­vis­ta Signos de alen­tar la au­tén­ti­ca crea­ción po­pu­lar y al mis­mo tiem­po aque­lla más pro­fe­sio­nal, que se nu­tre de las hon­das raí­ces del pue­blo y las de­vuel­ve re­ela­bo­ra­das li­bre­men­te, he­mos apre­cia­do con gus­to el con­jun­to de obras pre­sen­ta­das a es­te XXII Salón Territorial de Arte Popular, en­tre las cua­les re­sal­ta la ti­tu­la­da Energía, de la ar­tis­ta Aida Ida Morales. Es pre­ci­sa­men­te en es­ta pin­tu­ra que he­mos creí­do ver, reuni­das de mo­do ma­gis­tral, las cua­li­da­des an­tes ex­pre­sa­das.

La pie­za se dis­tin­gue por una com­po­si­ción que a la vez que equi­li­bra­da y ce­ñi­da, po­see di­na­mis­mo in­terno y fuer­za ex­pan­si­va, y re­crea con li­ber­tad fan­ta­sio­sa una ri­ca fau­na y ve­ge­ta­ción que sin du­da es un ho­me­na­je a aquel uni­ver­so crea­ti­vo que desató Samuel Feijóo y que ha si­do una pro­fun­da tra­di­ción de nues­tra pu­bli­ca­ción.

En con­se­cuen­cia, otor­ga­mos el Premio Colateral de Signos a es­ta obra, fe­li­ci­ta­mos a la au­to­ra y nos fe­li­ci­ta­mos to­dos pro sen­tir­nos en­ri­que­ci­dos con es­te en­san­cha­mien­to de nues­tra vi­sión que nue­va­men­te nos re­ga­la la re­co­no­ci­da ar­tis­ta.

Dado en Santa Clara, a los 23 días del mes de mar­zo de 2016.

Arnaldo L. Toledo.
Director.
Revista Signos.

Edelmis Anoceto.
Editor.
Revista Signos.

Arnaldo Toledo, director de la revista Signos.

Arnaldo Toledo Chuchundegui, di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, lee el ac­ta de pre­mia­ción.

Local de Signos: el espacio de la cultura popular cubana

Friday, February 13th, 2015
Reapertura de la sede historia de Signos

Colaboradores de la re­vis­ta Signos y pú­bli­co en ge­ne­ral asis­tie­ron al even­to de reaper­tu­ra en la bi­blio­te­ca “Martí”, ciu­dad de Santa Clara.

Reabren la sede histórica de Signos

La se­de de la re­vis­ta Signos, ubi­ca­da el los al­tos de de la Biblioteca Provincial “Martí”, que­do reabier­ta el pa­sa­do 12 de fe­bre­ro, des­pués de diez años de cie­rre. La cin­ta inau­gu­ral fue cor­ta­da por Haydée Monteagudo, pri­me­ra se­cre­ta­ria que tu­vo el des­ta­ca­do in­te­lec­tual Samuel Feijóo, fun­da­dor de la re­vis­ta. En la oca­sión se es­tre­nó el do­cu­men­tal Signos de Feijóo, del rea­li­za­dor Raúl Marchena. La pu­bli­ca­ción man­tie­ne sus da­tos de con­tac­to. Esperamos el apo­yo de los ami­gos de la re­vis­ta, las puer­tas es­tán abier­tas pa­ra las fu­tu­ras co­la­bo­ra­cio­nes.

Arnaldo Toledo, director de la revista Signos.

Arnaldo Toledo, di­rec­tor de Signos, lee las pa­la­bras de inau­gu­ra­ción .

Haidée Monteagudo, secretaria de Samuel Feijóo.

Haidée Monteagudo, pri­me­ra se­cre­ta­ria de Samuel Fejióo, asis­te al even­to.

Aniversario 45 de la revista Signos

Friday, November 21st, 2014
Colectivo editorial de la revista Signos en el aniversario 45 de la publicación.

Colectivo de la re­vis­ta Signos: (De iz­quier­da a de­re­cha) Alejandro Batista, pro­mo­tor; Edelmis Anoceto, edi­tor; Arnaldo Toledo, di­rec­tor y Marvelys Marrero, di­se­ña­do­ra. (Foto: Francisnet Díaz).

De treinta cajas a cientos de amigos

El pin­tor Ramón Rodríguez Limonte aún guar­da en su me­mo­ria aquel día de no­viem­bre de 1969, cuan­do Samuel Feijóo lo bus­có pa­ra, en­tre am­bos, su­bir has­ta el se­gun­do pi­so de la Biblioteca Provincial Martí, de Santa Clara, las 30 ca­jas lle­nas de ejem­pla­res del pri­mer nú­me­ro de la en­ton­ces des­co­no­ci­da re­vis­ta Signos.

Más de cua­tro dé­ca­das han trans­cu­rri­do de ese ins­tan­te en que la pu­bli­ca­ción, Premio Internacional Fernando Ortiz 2011, co­men­zó a re­co­ger den­tro de sí lo más au­tóc­tono de la cul­tu­ra po­pu­lar cu­ba­na. Contra vien­to y ma­rea, la re­vis­ta fei­jo­sea­na se ha man­te­ni­do fir­me a tra­vés de los años pa­ra atra­par «la ex­pre­sión de los pue­blos», esen­cia que la dis­tin­gue.

Por ello, es­te miér­co­les, en la ac­ti­vi­dad Arte Soy —de­di­ca­da a re­sal­tar a per­so­na­li­da­des, pro­yec­tos e ins­ti­tu­cio­nes que apor­tan al desa­rro­llo y sal­va­guar­da de la cul­tu­ra—, de­ce­nas de ami­gos de «Signos» acu­die­ron has­ta la Sala de Lectura de la Biblioteca pa­ra ex­pre­sar­le ad­mi­ra­ción, res­pe­to y ca­ri­ño.

Varias ins­ti­tu­cio­nes, en­ca­be­za­das por la Sectorial de Cultura Municipal de Santa Clara, se su­ma­ron al ho­me­na­je en el que no fal­tó la mú­si­ca de la Orquesta de Cámara Rubén Urribarres y el trío Sedacero, y la maes­tría de los re­pen­tis­tas José Manuel Silverio y Felipe Albernas Sáez.

A pro­pó­si­to del aniver­sa­rio, Arnaldo Toledo Chuchundegui, di­rec­tor de Signos, ma­ni­fes­tó:

«Estamos edi­tan­do el nú­me­ro 69, con el cual ce­rra­mos el año. Este 2014 ha si­do muy sig­ni­fi­ca­ti­vo por­que hi­ci­mos tres edi­cio­nes: dos re­gu­la­res y una es­pe­cial de­di­ca­da al ron en la cul­tu­ra po­pu­lar. Nos he­mos pues­to al día con la sa­li­da de la re­vis­ta y re­cu­pe­ra­mos el lo­cal de la se­de de Signos. Feijóo la ideó co­mo un apa­ra­to de in­ves­ti­ga­ción que de­be­mos po­ten­ciar, y pla­nea­mos ex­pan­dir la pre­sen­cia de la pu­bli­ca­ción por to­do el país».

A la an­te­rior opi­nión se su­mó Edelmis Anoceto Vega, ac­tual edi­tor, quien ex­pre­só:

«Ser edi­tor de una pu­bli­ca­ción co­mo Signos sig­ni­fi­ca una gran res­pon­sa­bi­li­dad. No so­lo su pres­ti­gio den­tro de la cul­tu­ra cu­ba­na, sino por­que los edi­to­res que han es­ta­do en ella —co­men­zan­do por Feijóo, Carlos Alé, René Batista, Yamil Díaz…—, han si­do per­so­nas de mu­cha va­lía. Aquí de­be­mos ir más allá del tra­ba­jo con el tex­to, la co­rrec­ción, et­cé­te­ra, por­que tam­bién edi­tar sig­ni­fi­ca ser ges­tor y pri­mer pro­mo­tor de la pu­bli­ca­ción».

El es­cri­tor Ricardo Riverón Rojas, di­rec­tor de Signos de 1993 al 2010, ar­gu­men­tó:

«Es una re­vis­ta que no te ha­ce su­frir. Quizás pue­das te­ner preo­cu­pa­cio­nes por as­pec­tos de lo­gís­ti­ca, pe­ro se ha­ce la la­bor con mu­cho agra­do, por­que tie­ne una con­di­ción sa­lo­mó­ni­ca. En ella es­tán to­dos los in­tere­ses, es­pec­tros y ex­pre­sio­nes de los obre­ros, cam­pe­si­nos e in­te­lec­tua­les… Y esa fi­lo­so­fía in­clu­si­va con­lle­va a que los edi­to­res ten­ga­mos más tra­ba­jo del que la pro­pia re­vis­ta asi­mi­la, lo cual se dis­fru­ta por el hu­mor que sub­ya­ce en la re­vis­ta, por la gra­cia po­pu­lar que la ador­na y la pro­fun­di­dad de los tra­ba­jos».

Alejandro Batista, el más jo­ven del co­lec­ti­vo, opi­na que «no de­be­mos re­to­mar lo ya es­cri­to o in­ves­ti­ga­do, sino man­te­ner esa me­mo­ria vi­va en los pró­xi­mos nú­me­ros. El pró­xi­mo pa­so es se­guir com­pi­lan­do los nue­vos fe­nó­me­nos cul­tu­ra­les de es­tos tiem­pos y con­ti­nuar la la­bor de Feijóo, con la luz y el di­se­ño que nos le­gó».

Han pa­sa­do 45 años, y el es­pí­ri­tu del Sensible Zarapico con­ti­núa co­se­chan­do tra­di­cio­nes y le­yen­das a tra­vés de Signos, esa re­vis­ta que siem­pre con­ta­rá con el apo­yo de de­ce­nas de ami­gos que se re­sig­nan a de­jar­la mo­rir den­tro de una ca­ja. (Francisnet Díaz Rondón).

Fuente: Vanguardia

Revista Signos 63

Monday, May 28th, 2012

Signos anuncia su número 63: Eros, sexo y relajo

Eros su­bli­me, se­xo pi­can­te y re­la­jo con or­den, así es la apro­xi­ma­ción de Signos a la na­tu­ra­le­za del ser na­cio­nal, con el brío de ese Hatuey pri­mi­ge­nio que, se­gún can­tó nues­tro más gran­deRevista Signos 63. Ilustración de Linares. poe­ta po­pu­lar, en los al­bo­res de la na­ción es­pe­ra­ba so­bre una ro­ca por su se­mi­des­nu­da ama­da Guarina, mien­tras mi­ra­ba el cie­lo «con un co­cu­yo en la mano / y un gran ta­ba­co en la bo­ca». Del be­so nup­cial al me­re­tri­cio, de la pí­ca­ra y me­ta­fó­ri­ca pa­la­bra a la fra­se es­ca­to­ló­gi­ca, de la ima­gen in­ge­nua a la mor­bo­sa, de lo sen­so­rial re­fi­na­do a lo obs­ceno, Signos se abre sen­sual a esa Cuba pe­ne­tran­te y, en lo que el pa­lo va y vie­ne, se en­ca­mi­na nues­tra re­vis­ta a fes­te­jar su cum­plea­ños 43.

Contenido:

MANUEL MARTÍNEZ CASANOVA
Bajo el signo de Eros
JUAN RAMÓN GONZÁLEZ NARANJO
La ima­gen fe­me­ni­na en las re­vis­tas del me­dio si­glo re­pu­bli­cano
ALEXIS CASTAÑEDA PÉREZ DE ALEJO
Freud y los graf­fi­tis
EDUARDO GONZÁLEZ BONACHEA
Afrodisiacos y re­me­dios crio­llos
JOEL SEQUEDA PÉREZ
La mu­jer del pró­ji­mo
LORENZO LUNAR
De Quevedo a Pepito
FRANCISCO A. RAMOS y JOSÉ M. DORTA
Criollitas: las eró­ti­cas chi­cas de Wilson
JORGE LUIS RODRÍGUEZ REYES
Cuba: ¿he­tai­ris­mo o mi­to?
WILLIAMS CALERO y JORGE LUIS MEDEROS
El Club de los Tarruces: la ver­da­de­ra his­to­ria
GERBIN LEY GÁLVEZ
Procesos car­na­les con jui­cio pen­dien­te
CASPER DE JONG
El ba­che más hon­do de Cuba
RENÉ BATISTA MORENO
Cazador de me­dia­no­che
CELESTE VALDÉS MORALES
Léxico y se­xo
YOSS
Pingología bá­si­ca cu­ba­na

Segunda edición de Signos en 2012

Thursday, January 5th, 2012

Convoca la revista Signos a enviar colaboraciones para edición julio-diciembre

La re­vis­ta cu­ba­na Signos, fun­da­da en 1969 por el pro­lí­fi­co es­cri­tor y edi­tor cu­bano Samuel Feijóo, con­vo­ca a fol­clo­ris­tas, di­bu­jan­tes po­pu­la­res de Cuba y el ex­tran­je­ro, pe­rio­dis­tas, his­to­ria­do­res, es­cri­to­res, fo­tó­gra­fos e in­ves­ti­ga­do­res a co­la­bo­rar con di­bu­jos, fo­to­gra­fías, tex­tos pe­rio­dís­ti­cos y de fic­ción que se re­la­cio­nen con el te­ma «el fol­clor ur­bano», aun­que tam­bién se acep­tan co­la­bo­ra­cio­nes de te­ma li­bre.

La con­vo­ca­to­ria se rea­li­za pa­ra la edi­ción julio-diciembre de 2012 y las co­la­bo­ra­cio­nes pue­den en­viar­se por co­rreo elec­tró­ni­co.

Desde su fun­da­ción, Signos se ha man­te­ni­do ape­ga­da a su tra­di­ción mo­no­cro­má­ti­ca y su per­fil de nú­me­ros mo­no­grá­fi­cos, se­mi­mo­no­grá­fi­cos o va­ria­dos. Sus por­ta­das han si­do ilus­tra­das por ar­tis­tas de la di­men­sión de Wifredo Lam, René Portocarrero y Jean Dubuffet. Ha re­co­gi­do en sus pá­gi­nas una con­ti­nua en­ci­clo­pe­dia de la cul­tu­ra po­pu­lar en Cuba y otros paí­ses, así co­mo de ten­den­cias poé­ti­cas y grá­fi­cas mo­der­nas.

En sus raí­ces tra­di­cio­na­les la re­vis­ta po­ne el én­fa­sis en los res­ca­tes de pro­ce­sos, tra­di­cio­nes, cos­tum­bres y per­so­na­jes pro­pios de las zo­nas des­fa­vo­re­ci­das por los me­dios y es­pa­cios ins­ti­tu­cio­na­les que pro­mue­ven la cul­tu­ra en su sen­ti­do más con­ven­cio­nal, pa­ra de esa for­ma dar­le voz y pre­sen­cia a cul­to­res y es­tu­dio­sos cu­yas bús­que­das se cen­tran en las lla­ma­das pe­ri­fe­rias de lo ru­ral, lo sub­ur­bano y las ca­pas po­pu­la­res de las ciu­da­des y pe­que­ños pue­blos.

El si­tio web de la re­vis­ta Signos pre­sen­ta su his­to­ria y la cro­no­lo­gía bio­grá­fi­ca de su fun­da­dor, así co­mo no­ti­cias, co­men­ta­rios y un Índice de los nú­me­ro pu­bli­ca­dos du­ran­te los úl­ti­mos años de su se­gun­da épo­ca, que se en­cuen­tran dis­po­ni­bles pa­ra su des­car­ga en for­ma­to PDF. Próximamente el si­tio dis­pon­drá de una pá­gi­na de Galería con fo­to­gra­fías y mues­tras de la crea­ción grá­fi­ca de Samuel Feijóo, los di­bu­jan­tes de su gru­po Signos y otros co­la­bo­ra­do­res que con­ti­núan dan­do vi­da a su ór­bi­ta es­té­ti­ca.

Correo elec­tró­ni­co: anoceto68@gmail.com

 

Premio “Fernando Ortiz”

Monday, November 28th, 2011

Entrega del Premio Ser Fiel a la revista Signos.
El doc­tor Manuel Martínez Casanova, di­rec­tor de Signos, re­ci­be el Premio “Fernando Ortiz” otor­ga­do a la re­vis­ta, de ma­nos de Adamelia Feijóo.

Entregan el Premio Internacional “Fernando Ortiz” a la revista Signos

De jol­go­rio an­da la vas­ta fa­mi­lia de la re­vis­ta Signos, di­ver­sa y ver­sá­til si las hay, don­de la si­ner­gia en­tre al­ta y “ba­ja” cul­tu­ra es un he­cho ya nor­ma­ti­vo o pro­gra­má­ti­co si se quie­re em­plear un tér­mino más ro­tun­do.

Signos ha re­ci­bi­do el Premio Internacional “Fernando Ortiz”, otor­ga­do por la Fundación ho­mó­ni­ma, que ofren­da y va­li­da la ma­yo­ría de edad de es­ta pu­bli­ca­ción en el ám­bi­to cul­tu­ral cu­bano e in­ter­na­cio­nal.

Mucho que ha bre­ga­do esa pu­bli­ca­ción: a ve­ces en aguas tor­men­to­sas y tur­bias y a to­do se ha so­bre­pues­to, re­to­man­do el ca­mino apun­ta­do por Feijóo de: «en la ex­pre­sión de los pue­blos», le­ma que en­glo­ba to­do un pro­gra­ma de in­clu­sión cul­tu­ral vá­li­do y ejer­ci­do, con ló­gi­ca re­in­ter­pre­ta­ción, por las va­rias ge­ne­ra­cio­nes que han asu­mi­do la di­rec­ción de la re­vis­ta.

En un tex­to pu­bli­ca­do en la re­vis­ta Esquife he apun­ta­do:

«La re­vis­ta Signos ha te­ni­do des­de sus co­mien­zos va­rias eta­pas: has­ta el nú­me­ro 35 fue di­ri­gi­da por Samuel Feijóo, quien la ca­pi­ta­nea­ba, ofi­cian­do de di­rec­tor, edi­tor, pro­mo­tor, co­rrec­tor de es­ti­lo, em­pla­na­dor, me­ca­nó­gra­fo, to­do des­de el se­gun­do pi­so de la bi­blio­te­ca pro­vin­cial José Martí, al cos­ta­do del par­que Vidal de Santa Clara, au­xi­lia­do por una se­cre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res co­mo el re­cién des­apa­re­ci­do René Batista; los pin­to­res naif del gru­po Signos y otra plé­ya­de de pin­to­res, de­ci­mis­tas, cuen­te­ros y un sin­fín de ofi­cios que co­mo le­za­mia­nos va­sos ór­fi­cos le abrían a Feijóo las ve­nas de la na­ción, de la cul­tu­ra cu­ba­na.

«Es muy po­co co­mún que al la­do de un di­bu­jo de Wifredo Lam, Picasso, René Portocarrero, Cleva Solís o Robert Altmann apa­rez­ca en una re­vis­ta un tex­to de un des­co­no­ci­do, y eso muy po­cas pu­bli­ca­cio­nes han te­ni­do el pla­cer de ar­chi­var y mu­cho me­nos de ha­cer nor­ma­ti­vo.

« Samuel Feijóo su­po nu­clear ecléc­ti­ca­men­te las vo­ces de la lla­ma­da al­ta cul­tu­ra con las vo­ces de los sec­to­res po­pu­la­res y en esa es­pe­cie de si­ner­gia cul­tu­ral con­so­li­dó la tra­yec­to­ria de esos mí­ti­cos nú­me­ros. Detrás del apa­ren­te caos exis­tía cier­to or­den que le da a esa re­vis­ta el gra­do de sor­pre­sa in­só­li­ta que le atri­bu­ye al­gún crí­ti­co.

«Con la en­fer­me­dad y pos­te­rior des­apa­ri­ción fí­si­ca de Samuel Feijóo, la re­vis­ta es­tu­vo en pe­li­gro de fe­ne­cer y es jus­to don­de se ini­cia su nue­va épo­ca ba­jo la di­rec­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Carlos Alé Mauri.

« Desde el año 1996 y en el nú­me­ro 43, asu­me la di­rec­ción Ricardo Riverón Rojas y es edi­ta­da y coor­di­na­da al­ter­na­ti­va­men­te por René Batista y Yamil Díaz.

El poe­ta y edi­tor Ricardo Riverón la di­ri­gió has­ta el nú­me­ro 59. Poco an­tes asu­mió co­mo edi­tor Edelmis Anoceto, y los dos nú­me­ros res­tan­tes han si­dos di­ri­gi­dos por el pro­fe­sor e in­ves­ti­ga­dor Manuel Martínez Casanova se­cun­da­do por el re­dac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde ha­ce unos me­ses se abrió un si­tio web de­di­ca­do a la re­vis­ta Signos, el cual fue crea­do y es aten­di­do por Carlos Alé Mauri».

El 24 de no­viem­bre de 2011 a las 3:00 de la tar­de fue el día y ho­ra se­ña­la­dos pa­ra el aga­sa­jo a la re­vis­ta. El lu­gar, la Sala Caturla de la Biblioteca Provincial Martí, lu­gar me­mo­ra­ble y ca­si sa­gra­do pa­ra la cul­tu­ra vi­lla­cla­re­ña: allí fue­ron hon­ra­dos los res­tos del Che Guevara.

Allí, a lleno to­tal, le fue en­tre­ga­do el Adjá, re­pre­sen­ta­ti­vo del Premio, al doc­tor Manuel Martínez Casanova, di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, por la li­cen­cia­da Trinidad Pérez, vi­ce­pre­si­den­ta de la Fundación Fernando Ortiz. Entre los mé­ri­tos se men­cio­nó:

«Como re­co­no­ci­mien­to a la vi­da y la obra de Samuel Feijóo, su crea­dor y prin­ci­pal ins­pi­ra­dor, quien lo­gró nu­clear y mo­ti­var a un am­plio con­jun­to de co­la­bo­ra­do­res cu­ba­nos y de otros paí­ses.

«Por el sos­te­ni­do tra­ba­jo de va­rias ge­ne­ra­cio­nes de es­cri­to­res, ar­tis­tas po­pu­la­res, cuen­te­ros, poe­tas, di­cha­ra­che­ros, di­bu­jan­tes, pin­to­res, fo­tó­gra­fos y to­do aquel ca­paz de apor­tar sus sig­nos in­de­le­bles a la ra­zón de ser de es­ta re­vis­ta.

«Por con­ver­tir­se, du­ran­te al­go más de cua­tro dé­ca­das, en una obra de re­fe­ren­cia pa­ra el co­no­ci­mien­to de la cul­tu­ra po­pu­lar tra­di­cio­nal cu­ba­na, es­pe­cial­men­te las tra­di­cio­nes ora­les y re­sal­tar sus va­lo­res pa­tri­mo­nia­les en la me­mo­ria de la na­ción.

«Por la vo­ca­ción de con­ti­nui­dad en las nue­vas ge­ne­ra­cio­nes, así co­mo por la ca­pa­ci­dad de con­vo­ca­to­ria de di­ver­sos au­to­res de América Latina y el Caribe».

Ese pre­mio es el más al­to re­co­no­ci­mien­to otor­ga­do por la Fundación «Fernando Ortiz» en el cam­po de los es­tu­dios e in­ves­ti­ga­cio­nes so­cio­cul­tu­ra­les por con­cep­to de la obra o ac­ti­vi­dad de to­da una vi­da y só­lo se en­tre­ga­rá por una vez a ca­da ga­lar­do­na­do. Desde que se ins­tau­ró en 1997 lo han re­ci­bi­do im­por­tan­tes ar­tis­tas e ins­ti­tu­cio­nes cul­tu­ra­les y es la pri­me­ra vez que es otor­ga­do a una pu­bli­ca­ción pe­rió­di­ca y por de­más, ra­di­ca­da en el in­te­rior del país.

Entre los ar­tis­tas pre­mia­dos an­te­rior­men­te es­tán: Argeliers León en 1998, Salvador Bueno en el 2000, Luis Beltrán Repetto, de España; Katherine Dunham, de EE.UU; y Eusebio Leal Spengler, to­dos en el 2005; y en­tre las ins­ti­tu­cio­nes: el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba, en el 2008 y la ORCALC –Oficina Regional de Cultura pa­ra América Latina y El Caribe– de la UNESCO de Cuba en el 2010.

Presentes tam­bién a la ho­ra de la en­tre­ga se en­con­tra­ban Adamelia Feijóo, hi­ja del le­gen­da­rio Samuel; el doc­tor Jesús Guanche y la ma­yo­ría de fun­da­do­res y co­la­bo­ra­do­res de la re­vis­ta. Al ac­to le su­ce­dió un brin­dis con los co­la­bo­ra­do­res e in­vi­ta­dos en el pa­tio de la UNEAC vi­lla­cla­re­ña.

Fue y es fies­ta, ce­le­bra­ción del signo cul­tu­ral y de la sin­gu­lar re­vis­ta Signos. (Jorge Luis Rodríguez Reyes).

Sábado del Libro de La Habana

Tuesday, November 8th, 2011

Signos: la verdadera historia.
Cubierta del li­bro de Silvia Padrón Jomet.

Presentan Signos, la verdadera historia en el Sábado del Libro de La Habana

Signos, la ver­da­de­ra his­to­ria, de la in­ves­ti­ga­do­ra Silvia Padrón Jomet, fue pre­sen­ta­do el 5 de no­viem­bre en el tra­di­cio­nal Sábado del li­bro de la Plaza de Armas de La Habana Vieja.

La obra de Padrón Jomet, uno de los Premios Fundación de la Ciudad de Santa Clara 2010, in­clu­ye tes­ti­mo­nios fun­da­cio­na­les que re­cu­pe­ran la hue­lla y la his­to­ria de la re­vis­ta Signos y de su in­fa­ti­ga­ble crea­dor, el es­cri­tor Samuel Feijóo.

Sobre es­ta obra y sus apor­tes ex­pre­sa el es­cri­tor Víctor Casaus:

“Saludo la apa­ri­ción de es­ta ‘ver­da­de­ra his­to­ria de Signos’, con­ce­bi­da des­de la com­ple­ji­dad siem­pre ne­ce­sa­ria y de la in­me­dia­tez y la ca­pa­ci­dad de co­mu­ni­ca­ción que es­te gé­ne­ro po­ne en las ma­nos de los crea­do­res au­tén­ti­cos. Sí: ‘el ar­te es la gra­cia de ha­cer fe­li­ces s los de­más, co­mo de­cla­ra de­cla­ra con in­ge­nui­dad y ter­nu­ra una de las vo­ces reuni­das aquí. Y es­te li­bro es prue­ba múl­ti­ple de esa ver­dad com­par­ti­da”.

Silvia Padrón Jomet.
Silvia Padrón Jomet re­ci­be un re­co­no­ci­mien­to por su obra y su la­bor cul­tu­ral.

Silvia Padrón Jomet es es­cri­to­ra, edi­to­ra e in­ves­ti­ga­do­ra. Graduada de Letras por la Universidad Central de Las Villas. Diplomada de Antropología por la Fundación “Fernando Ortiz”. Diplomada de Sociología (Prácticas Culturales) y Máster en Estudios lingüístico-editoriales his­pá­ni­cos, am­bos por la Universidad Central de Las Villas.

Ha pu­bli­ca­do los li­bros Gerardo Castellanos, agen­te se­cre­to de José Martí (Editorial Capiro, 2002), Joaquín Díaz-Marrero: un gua­ji­ro que pen­só en dé­ci­ma (Editorial Capiro, 2003) y La di­men­sión cul­tu­ral de Samuél Feijóo (Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Cultura Cubana “Juan Marinello”).

En 2006 ob­tu­vo la be­ca de crea­ción li­te­ra­ria Ciudad del Che por su pro­yec­to de li­bro “Guitarras al cen­tro de la is­la”.

Ha si­do me­re­ce­do­ra de pre­mios y re­co­no­ci­mien­tos na­cio­na­les e in­ter­na­cio­na­les en even­tos de in­ves­ti­ga­ción so­cio­cul­tu­ral y cuen­ta con la Medalla por los 30 años de la Academia de Ciencias de Cuba.

Sus ar­tícu­los y re­se­ñas pue­den en­con­trar­se en pu­bli­ca­cio­nes im­pre­sas o di­gi­ta­les: La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, Del Caribe, Catauro, La Jiribilla, Umbral, Ariel, Islas, Signos, en­tre otras.

Actualmente se desem­pe­ña co­mo pro­fe­so­ra de Cultura Popular y Tradiciones Rurales en el Centro de Superación Cultural de Villa Clara. (Con no­tas de Arístides Vega Chapú).

Signos en el Museo Nacional de Bellas Artes

Tuesday, November 8th, 2011

Cubierta de la revista Signos 61.

El legado vivo de Samuel Feijóo

Como un he­cho tras­cen­den­te se pue­de ca­ta­lo­gar que la re­vis­ta Signos, fun­da­da por el sin­gu­lar Samuel Feijóo, fue­ra pre­sen­ta­da el pa­sa­do sá­ba­do cin­co de no­viem­bre en el ha­ba­ne­ro Museo Nacional de Bellas Artes.

Signos, que al­can­za aho­ra 61 nú­me­ros, ha te­ni­do des­de sus co­mien­zos va­rias eta­pas: has­ta el nú­me­ro 35 fue di­ri­gi­da por Samuel Feijóo, quien la ca­pi­ta­nea­ba, ofi­cian­do de di­rec­tor, edi­tor, pro­mo­tor, co­rrec­tor de es­ti­lo, em­pla­na­dor, me­ca­nó­gra­fo, to­do des­de el se­gun­do pi­so de la bi­blio­te­ca pro­vin­cial “Martí”, al cos­ta­do del par­que Vidal de Santa Clara, au­xi­lia­do por una se­cre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res co­mo el re­cién des­apa­re­ci­do René Batista; los pin­to­res naif del gru­po Signos y otra plé­ya­de de pin­to­res, de­ci­mis­tas, cuen­te­ros y otro sin­fín de ofi­cios que co­mo le­za­mia­nos va­sos ór­fi­cos le abrían a Feijóo las ve­nas de la na­ción, de la cul­tu­ra cu­ba­na.

Es muy po­co co­mún que al la­do de un di­bu­jo de Wifredo Lam, Picasso, René Portocarrero, Cleva Solís o Robert Altmann apa­rez­ca en una re­vis­ta un tex­to de un des­co­no­ci­do y eso muy po­cas pu­bli­ca­cio­nes han te­ni­do el pla­cer de ar­chi­var y mu­cho me­nos de ha­cer nor­ma­ti­vo.

Samuel Feijóo. su­po nu­clear ecléc­ti­ca­men­te las vo­ces de la lla­ma­da al­ta cul­tu­ra a las vo­ces de los sec­to­res po­pu­la­res y en esa es­pe­cie de si­ner­gia cul­tu­ral con­so­li­dó la tra­yec­to­ria de esos mí­ti­cos nú­me­ros. Donde de­trás del apa­ren­te caos exis­tía cier­to or­den que le da a esa re­vis­ta el gra­do de sor­pre­sa in­só­li­ta que le atri­bu­ye al­gún crí­ti­co.

Con la en­fer­me­dad y pos­te­rior des­apa­ri­ción fí­si­ca de S. Feijóo, la re­vis­ta es­tu­vo en pe­li­gro de fe­ne­cer y es jus­to don­de se ini­cia su nue­va épo­ca ba­jo la di­rec­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Carlos Alé Mauri.

Desde el año 1996 y en el nú­me­ro 43 asu­me la di­rec­ción Ricardo Riverón Rojas y es edi­ta­da y coor­di­na­da su­ce­via­men­te por Carlos Alé Mauri, René Batista y Yamil Díaz.

El poe­ta y edi­tor Ricardo Riverón la di­ri­gió has­ta el nú­me­ro 59, nú­me­ros an­tes asu­mió co­mo edi­tor Edelmis Anoceto y los dos nú­me­ros res­tan­tes han si­dos di­ri­gi­dos por Manuel Martínez Casanova, y co­mo re­dac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde ha­ce unos me­ses se abrió un si­tio web [1] de­di­ca­do a la re­vis­ta Signos, el cual fue crea­do y es aten­di­do por Carlos Alé Mauri.

A to­dos les de­be­mos agra­de­cer el afán por man­te­ner vi­vo el le­ga­do fei­jo­seano.

Recién aca­ban de otor­gar­le a la re­vis­ta el Premio “Fernando Ortiz” (aún sin en­tre­gar) y es cuan­do se pre­sen­ta su nú­me­ro 61 en el em­ble­má­ti­co mu­seo ha­ba­ne­ro.

El nú­me­ro 61, “Signos del Mar” [2], cuen­ta con di­bu­jos de por­ta­da, vi­ñe­tas de pre­sen­ta­ción y ca­pi­tu­la­res de Ana Lilian Lobato Rodríguez, ade­más, be­llos di­bu­jos de aves y pe­ces del mar del jo­ven Arnaldo Toledo Sotolongo, aún es­tu­dian­te de ar­qui­tec­tu­ra y tam­bién otro acer­ca­mien­to plás­ti­co, es­ta vez ba­jo la fir­ma de Luis Ángel Leiva Vázquez, quien di­bu­ja una es­pe­cie ic­tio­lo­gía apó­cri­fa don­de re­crea las po­si­bles imá­ge­nes de pe­ces par­tien­do de la pa­la­bra PEZ: pez-te, pes-tillo, pez-cozón, pez-ón, pez-uña, pez-ado, pez-cueso, pez-eta, pez-ticida.

Además, “Signos del Mar” cuen­ta con más de quin­ce tex­tos que des­de di­fe­ren­tes en­fo­ques nos aden­tran en la cul­tu­ra del mar. De ese mar que nos ro­dea y apri­sio­na en un abra­zo cir­cuns­cri­to a múl­ti­ple lec­tu­ras: “La mal­di­ta cir­cuns­tan­cia del mar por to­das par­tes”… nos di­ce Virgilio Piñera en tan elo­cuen­te y re­cu­rri­do poe­ma.

El pon­tón de San Pascual, pla­tos de ma­ris­cos, re­fra­nes, mu­je­res de are­na, ca­rro­zas ma­ri­nas, idio­lec­tos y jer­gas cos­te­ras, cuen­tos, poe­mas, el po­lé­mi­co ori­gen de la sal­sa de pe­rro, la ci­gua­te­ra y otras te­má­ti­cas des­bor­dan el nú­me­ro ma­rino de es­ta úl­ti­ma en­tre­ga de Signos.

Uno de los am­plios pa­si­llos del pa­tio in­te­rior del Museo Nacional de Bellas Artes fue el lu­gar brin­da­do pa­ra la pre­sen­ta­ción. Allí, en pre­sen­cia de Adamelia Feijóo, hi­ja de Samuel y un pú­bli­co, aun­que no tan am­plio, lleno de per­so­na­li­da­des co­mo la ar­tis­ta plás­ti­ca Zaida del Río, se pre­sen­tó es­te nú­me­ro 61.

Las pa­la­bras, fue­ron pro­nun­cia­das por el es­cri­tor Jorge Ángel Hernández Pérez, quien re­co­rrió no so­lo el ín­di­ce te­má­ti­co del nú­me­ro sino la his­to­ria de la re­vis­ta. Lo acom­pa­ña­ban, su ac­tual di­rec­tor Manuel Martínez Casanova, el ac­tual edi­tor Edelmis Anoceto y el tam­bién ac­tual re­dac­tor de la re­vis­ta Jesús Díaz Rojas, ade­más del en­tu­sias­ta Evelio César Piñeiro Sacerio, de­sig­na­do por el mu­seo pa­ra or­ga­ni­zar la ac­ti­vi­dad.

Antes, una ta­len­to­sa na­rra­do­ra oral, nos re­cor­dó có­mo lle­ga­ba Samuel a las ter­tu­lias de los Vitier y Eliseo en la Biblioteca Nacional y na­rró, emo­ti­va y pre­ci­sa, dos cuen­tos de Eliseo Diego que le dio un ai­re ju­gla­res­co a la pri­me­ra par­te de la pre­sen­ta­ción.

Varias ve­ces, en el lar­go via­je de re­gre­so de Ciudad de la Habana a Santa Clara, sen­ta­do a la dies­tra del edi­tor Edelmis Anoceto, ha­bla­mos de la re­vis­ta, de su pro­yec­ción in­me­dia­ta y fu­tu­ra: se pre­pa­ra un nú­me­ro de­di­ca­do a Feijóo y el si­guien­te de­di­ca­do al ero­tis­mo, los cua­les aún es­tán abier­tos a co­la­bo­ra­do­res.

Imaginé por al­gún rin­cón de aquel in­men­so mu­seo a Feijóo que por su re­nuen­cia a las fo­tos desis­tió de pre­sen­tar­se, al igual que al­gu­nos de los en­cum­bra­dos miem­bros del con­se­jo edi­to­rial re­si­den­tes en la Habana, los cua­les ja­más sa­bré los mo­ti­vos de sus au­sen­cias.

Pero a él lo qui­se ima­gi­nar allí, es­cu­da­do de­trás de una de esas pa­re­des es­pian­do y mur­mu­ran­do el su­ce­so jun­to a René. Sacándole las­ca a los pre­sen­tes y mu­cho más, pe­ro mu­cho, a los au­sen­tes. (Jorge Luis Rodríguez Reyes).

Notas

1. www.revistasignos.com

2. Aunque no siem­pre sus nú­me­ros fue­ron mo­no­grá­fi­cos to­dos tu­vie­ron un te­ma cen­tral. Este nú­me­ro 61 es “La cul­tu­ra del mar”.

Revista Signos 61

Monday, July 4th, 2011

La revista Signos número 61 anuncia “Signos del mar”

La geo­gra­fía nues­tra de­ter­mi­na que to­dos los cu­ba­nos vi­va­mos re­la­ti­va­men­te cer­ca de la cos­ta. Es por ello que vien­to en po­pa y a to­da ve­la, Signos no se aco­ge al re­frán «tinRevista Signos 61. Viñeta.ta de pul­po no es­cri­be en pa­pel» y per­sis­te en sa­car a flo­te las esen­cias de nues­tra lla­ve del gol­fo pa­ra que no que­den allí va­ra­das o a la de­ri­va. Marejadas de le­tra y grá­fi­ca pro­po­ne es­te nú­me­ro: la mar ten­día o en cal­ma, el pez gran­de que se co­me al chi­qui­to, el que mue­re por la bo­ca y se con­vier­te en pesca’o en ne­ve­ra, en sar­di­na en la­ta o en apo­rrea­do; sig­nos de la vi­da ma­rí­ti­ma y cos­te­ra, de los pes­ca­do­res de ori­lla y mar aden­tro, hom­bres de na­ve­ga­ción. Origen de la vi­da, en fin, el mar.

Manuel Martínez Casanova / La mís­ti­ca fa­tal del agua por to­das par­tes

Berhta Águila Guzmán / Contra vien­to y ma­rea el San Pasqual

Mariana Pérez Pérez / Sustancia cós­mi­ca, el mar (en la dé­ci­ma)

Dibujos de Arnaldo Toledo Sotolongo.

Eduardo González Bonachea / La ci­gua­te­ra, me­di­ci­na y fol­clor

María Aleyda Hernández / Vicisitudes de una fi­ló­lo­ga en bus­ca del ori­gen de la Salsa de pe­rro

Lorenzo Lunar / Reina del Caribe

El mar can­ta a lo le­jos / (cuen­to, poe­ma, can­ción): Rogelio Menéndez Gallo / Emilio Comas Paret / Jorge Luis Mederos Betancourt / Joel Jover / Adolfo Martí Fuentes / Eduardo Quincoso

Tania Rodríguez Vilar / La jer­ga de los pes­ca­do­res en Isabela de Sagua

Jesús Díaz Rojas / Refranes pes­ca­dos en un la­tón de ba­su­ra

Dibujos de Luis Ángel Leiva Vázquez .

Alexis Castañeda Pérez de Alejo / Las mu­je­res efí­me­ras de Juanito Sarmiento

Alejandro Batista López / El mar en las ca­rro­zas

Sila quin­ta­na ma­cha­do / De có­mo Basulto se vol­vió mar

Alcides Rivera Hernández / Desde una al­dea de pes­ca­do­res

Viñetas: Ana Lilian Lobato Rodríguez.

Día del Libro Cubano

Thursday, March 31st, 2011

Lorenzo Lunar y Mirta Ibarra, en la librería La piedra Lunar.
El es­cri­tor Lorenzo Lunar jun­to a la ac­triz Mirta Ibarra en la li­bre­ría La Piedra Lunar.

Samuel Feijóo y el libro cubano en La piedra lunar

 

En es­te tin­go ta­lan­go
de la co­sa su­rrea­lis­ta
en que Feijóo no se alis­ta
a Anido le zum­ba el man­go.

Empezar por el fi­nal es una de las téc­ni­cas que se usa en mu­chas de las bue­nas his­to­rias. Como hay tan­tas co­sas bue­nas que con­tar, em­pe­za­ré por el fi­nal; por­que jus­to al fi­nal de la her­mo­sa ma­ña­na que tu­vi­mos con Alberto Anido, a Lorenzo le sa­lió esa cuarte­ta de no sé dón­de, de esa ma­ña que tie­ne, ese don.

Pero cier­ta­men­te, no pu­die­ron sus cua­tro ver­sos su­pe­rar lo an­te­rior, la lle­ga­da de los ami­gos: Borrell, con su res­pe­tuo­so de­seo de que to­do nos sal­ga bien; Leida Quesada, con sus sa­bios con­se­jos; Bessi, quien ob­se­quió a La pie­dra lu­nar al­gu­nos nú­me­ros del bo­le­tín cul­tu­ral Guamo; Daily, nues­tra cu­ra­do­ra; Maritza Marrero, que do­nó a nues­tro club de lec­to­res el li­bro Yo Publio, de Raúl Martínez…

La lle­ga­da de Alberto Anido, con su pa­so len­to y pun­tual. El de­li­cio­so ca­fé que pre­pa­ró Rebeca. Y aún con to­do aque­llo que pa­re­cía má­gi­co, por cier­ta par­si­mo­nia que en al­gún mo­men­to per­ci­bí en el am­bien­te, por la per­fec­ta ma­ne­ra en que to­dos es­ta­ban co­lo­ca­dos a pe­sar del po­co es­pa­cio, aún así, na­da su­pera a Lorenzo y a Alberto Anido al la­do del cua­dro que es­te úl­ti­mo do­nó a La pie­dra lu­nar, na­da me­jor que las ma­nos de am­bos acer­cán­do­se al cris­tal y acer­cán­do­nos a la his­to­ria que se es­con­día de­trás de la fi­gu­ra; una his­to­ria te­rri­ble co­mo tan­tas, pe­ro que ad­quie­re otra di­men­sión en la pin­tu­ra, la di­men­sión de un amor be­llo y vio­len­to. El tí­tu­lo: Alegoría so­bre la bús­que­da del amor ab­so­lu­to por el ca­mino del cri­men.

La tar­de ven­dría car­ga­da de sor­pren­den­tes ma­ti­ces. Casi al cie­rre se pre­sen­tó el nú­me­ro 60 de la re­vis­ta Signos, Cuba via­je­ra, y apa­re­ció en la li­bre­ría el se­ñor Patilla, ¡el úl­ti­mo im­pre­sor de Samuel Feijóo! Llegó y pa­re­cie­ra que el de “al­ma sen­ci­lla” es­tu­vie­ra pre­sen­te; pues, al con­tar anéc­do­tas, el im­pre­sor aún le exi­gía a Feijóo unas al­par­ga­tas pro­me­ti­das. Otras his­to­rias lle­ga­ron de la voz de Paquito. Y de Nano, quien a de­cir de Lorenzo es una ad­qui­si­ción de La pie­dra… Un hom­bre que ha be­bi­do los li­bros de Feijóo, que sa­be de me­mo­ria sus poe­mas, y na­die ha­bía da­do con él. Un hom­bre que me­re­ce, pa­ra él so­lo, to­da una tar­de.

Así fue el día. Entre ami­gos que brin­da­mos con buen ron. Entre can­cio­nes que in­clu­ye­ron frag­men­tos de una con­tro­ver­sia en­tre Justo Vega y Adolfo Alfonso. Entre las en­se­ñan­zas que nos de­jó la en­tre­vis­ta pú­bli­ca que Lorenzo le hi­cie­ra a Atocha, ese show man de vein­ti­dós años que no le te­me a los cris­ta­les, al fi­lo del ma­che­te, al fue­go, a las al­tu­ras, y que al ha­blar so­bre el ham­bre es­pi­ri­tual con­fie­sa que “cuan­do uno tie­ne ham­bre sa­le a bus­car co­mi­da”, pa­ra que Lorenzo co­men­ta­ra:

Aquel que no co­rre vue­la
y es du­ro co­ger la mo­cha
por ese es­te cha­ma, Atocha,
pre­fi­rió co­mer can­de­la.

Fue un día de cum­plea­ños es­pe­cia­les. Inolvidable, pe­ro no úni­co. Este es so­lo el prin­ci­pio, pe­ro re­cor­de­mos que mu­chas de las me­jo­res his­to­rias em­pie­zan por el fi­nal. (Lorenzo Lunar)