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Premio Ser Fiel 2017

Friday, April 7th, 2017
Entrega del Premio Ser Fiel en homenaje a Samuel Feijoo

Jorge Ángel Hernández Pérez al re­ci­bir el Premio Ser Fiel 2017. A su la­do, Susel García Mena, pre­si­den­ta del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Villa Clara. (Foto: Ismary López).

Premio Ser Fiel para seguidor de Samuel Feijóo

ACN

El pre­mio Ser Fiel, ga­lar­dón que otor­ga el Centro Provincial del Libro y la Literatura en Villa Clara se en­tre­gó, en oca­sión del na­ta­li­cio de Samuel Feijóo, al es­cri­tor y poe­ta Jorge Ángel Hernández Pérez, co­mo par­te de las ac­cio­nes de la XXVI Feria Internacional del Libro.

Cuando se cum­plie­ran 103 años del na­ci­mien­to del gran fol­clo­ris­ta vi­lla­cla­re­ño, el ju­ra­do, in­te­gra­do por Marta Anido, Ricardo Riverón y Ricardo Reyes, de­ci­dió re­co­no­cer a Hernández Pérez por­que en su tra­ba­jo co­mo cuen­tis­ta, y en­sa­yis­ta se reivin­di­can los có­di­gos de la cul­tu­ra po­pu­lar que de­fen­die­ra Feijóo.

A de­cir del au­tor del pa­tio Geovannys Manso, Hernández Pérez se eri­ge co­mo un ser en su­ma la­bo­rio­so que ha for­ja­do una obra de la poe­sía al cuen­to, de la no­ve­la al en­sa­yo ar­tís­ti­co, del pe­rio­dis­mo a los es­tu­dios se­mióti­cos, siem­pre con una mi­ra­da so­cio­ló­gi­ca de la cul­tu­ra cu­ba­na.

Jorge Ángel Hernández Pérez, ha es­ta­do re­la­cio­na­do con la fun­da­ción de ta­lle­res li­te­ra­rios en el te­rri­to­rio vi­lla­cla­re­ño, fun­da­dor y di­rec­tor de la re­vis­ta Umbral has­ta 2005; su obra ha si­do in­clui­da en va­rias an­to­lo­gías.

El Premio Ser Fiel se otor­ga en ca­da edi­ción de la Feria del Libro en la cen­tral re­gión a una per­so­na de re­co­no­ci­da tra­yec­to­ria en cua­les­quie­ra de las fa­ce­tas que cul­ti­vó Feijóo co­mo edi­tor, in­ves­ti­ga­dor, pro­mo­tor, es­cri­tor, fo­tó­gra­fo, di­bu­jan­te y poe­ta.

Fuente: cmhw.cu

Premio Colateral 2016 de la revista Signos

Thursday, March 24th, 2016
Energía, obra de Aida Ida Morales.

Energía, obra de la ar­tis­ta po­pu­lar Aida Ida Morales, ga­na­do­ra del Premio Colateral 2016 de la re­vis­ta Signos.

La revista Signos entrega su Premio Colateral a la artista Aida Ida Morales

El Premio Colateral de la Revista Signos se le otor­gó a la ar­tis­ta Aida Ida Morales, au­to­ra de una ex­ten­sa y va­lio­sa obra de ar­te po­pu­lar, y fi­gu­ra his­tó­ri­ca del em­ble­má­ti­co gru­po ho­mó­ni­mo fun­da­do por Samuel Feijóo.

Este re­co­no­ci­mien­to fue en­tre­ga­do du­ran­te la ce­le­bra­ción del XXII Salón Territorial de Arte Popular, en Santa Clara, don­de fue­ron pre­sen­ta­das tam­bién obras de Cienfuegos y Sancti Spíritus. El di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, Arnaldo L. Toledo Chuchundegui, le­yó el ac­ta de pre­mia­ción. (Fotos: Alejandro Batista López).

ACTA

En co­rres­pon­den­cia con el per­fil de la re­vis­ta Signos de alen­tar la au­tén­ti­ca crea­ción po­pu­lar y al mis­mo tiem­po aque­lla más pro­fe­sio­nal, que se nu­tre de las hon­das raí­ces del pue­blo y las de­vuel­ve re­ela­bo­ra­das li­bre­men­te, he­mos apre­cia­do con gus­to el con­jun­to de obras pre­sen­ta­das a es­te XXII Salón Territorial de Arte Popular, en­tre las cua­les re­sal­ta la ti­tu­la­da Energía, de la ar­tis­ta Aida Ida Morales. Es pre­ci­sa­men­te en es­ta pin­tu­ra que he­mos creí­do ver, reuni­das de mo­do ma­gis­tral, las cua­li­da­des an­tes ex­pre­sa­das.

La pie­za se dis­tin­gue por una com­po­si­ción que a la vez que equi­li­bra­da y ce­ñi­da, po­see di­na­mis­mo in­terno y fuer­za ex­pan­si­va, y re­crea con li­ber­tad fan­ta­sio­sa una ri­ca fau­na y ve­ge­ta­ción que sin du­da es un ho­me­na­je a aquel uni­ver­so crea­ti­vo que desató Samuel Feijóo y que ha si­do una pro­fun­da tra­di­ción de nues­tra pu­bli­ca­ción.

En con­se­cuen­cia, otor­ga­mos el Premio Colateral de Signos a es­ta obra, fe­li­ci­ta­mos a la au­to­ra y nos fe­li­ci­ta­mos to­dos pro sen­tir­nos en­ri­que­ci­dos con es­te en­san­cha­mien­to de nues­tra vi­sión que nue­va­men­te nos re­ga­la la re­co­no­ci­da ar­tis­ta.

Dado en Santa Clara, a los 23 días del mes de mar­zo de 2016.

Arnaldo L. Toledo.
Director.
Revista Signos.

Edelmis Anoceto.
Editor.
Revista Signos.

Arnaldo Toledo, director de la revista Signos.

Arnaldo Toledo Chuchundegui, di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, lee el ac­ta de pre­mia­ción.

45 Aniversario de la revista Signos

Tuesday, April 7th, 2015

Cubierta del número 67 de la revista Signos. Dibujo de Samuel Feijoo

Revista Signos en La Habana

La re­vis­ta cul­tu­ral Signos, en su 45 aniver­sa­rio, vi­si­ta La Habana du­ran­te los días 8 y 9 de abril. Fundada y di­ri­gi­da por uno de nues­tros más re­nom­bra­dos in­te­lec­tua­les, Samuel Feijoo,  en 1969, Signos man­tie­ne un per­fil de ori­gi­na­li­dad li­te­ra­ria y plás­ti­ca, la­bor in­ten­cio­na­da por su crea­dor, des­de el con­tex­to literario-periodístico de la épo­ca y que in­du­da­ble­men­te es­tá pre­sen­te en su obra.

La vi­si­ta de es­ta pu­bli­ca­ción a la ca­pi­tal, con­cier­ne un con­jun­to de ac­ti­vi­da­des pro­mo­cio­na­les en di­fe­ren­tes ins­ti­tu­cio­nes do­cen­tes y de la cul­tu­ra co­mo las li­bre­rías La Moderna Poesía y “Fayad Jamís”, la fa­cul­tad de Comunicación Social de la Universidad de la Habana, la Fundación Ludwid, la Casa del Alba y el Museo del Ron. En es­tas dos jor­na­das los lec­to­res de Signos pue­den ad­qui­rir las úl­ti­mas cua­tro en­tre­gas de la pu­bli­ca­ción en sus nue­ve lus­tros de exis­ten­cia: los nú­me­ros 66, «Parrandeando», 67, «Feijóo x Feijóo», 68, «Sondeo del ron cu­bano» y el 69, «3 vi­llas / 500 años».

Programa

Librería La Moderna Poesía, día 8, 10:00 am, pre­sen­ta­ción y ven­ta de los nú­me­ros 66, «Parrandeando», 67, «Feijóo x Feijóo», 68, «Sondeo del ron cu­bano» y el 69, «3 vi­llas / 500 años».

Facultad de Comunicación Social, día 8, 2:00 pm, pre­sen­ta­ción y ven­ta del nú­me­ro 67, «Feijóo x Feijóo», y el nú­me­ro 69, «3 vi­llas / 500 años».

Fundación Ludwid, día 8, 5:00 pm, pre­sen­ta­ción y ven­ta del nú­me­ro 66, «Parrandeando».

Museo del Ron, día 9, 2:00 pm, pre­sen­ta­ción y ven­ta del nú­me­ro 68, «Sondeo del ron cu­bano».

Librería Fayad Jamís, día 9; 4: 00 pm, pre­sen­ta­ción y ven­ta de los nú­me­ros 66, «Parrandeando», 67 «Feijóo x Feijóo», 68 «Sondeo del ron cu­bano» y el 69 «3 vi­llas / 500 años».

Las pre­sen­ta­cio­nes es­tán a car­go de Edelmis Anoceto y Alejandro Batista, edi­tor y coor­di­na­dor de la re­vis­ta res­pec­ti­va­men­te.

Local de Signos: el espacio de la cultura popular cubana

Friday, February 13th, 2015
Reapertura de la sede historia de Signos

Colaboradores de la re­vis­ta Signos y pú­bli­co en ge­ne­ral asis­tie­ron al even­to de reaper­tu­ra en la bi­blio­te­ca “Martí”, ciu­dad de Santa Clara.

Reabren la sede histórica de Signos

La se­de de la re­vis­ta Signos, ubi­ca­da el los al­tos de de la Biblioteca Provincial “Martí”, que­do reabier­ta el pa­sa­do 12 de fe­bre­ro, des­pués de diez años de cie­rre. La cin­ta inau­gu­ral fue cor­ta­da por Haydée Monteagudo, pri­me­ra se­cre­ta­ria que tu­vo el des­ta­ca­do in­te­lec­tual Samuel Feijóo, fun­da­dor de la re­vis­ta. En la oca­sión se es­tre­nó el do­cu­men­tal Signos de Feijóo, del rea­li­za­dor Raúl Marchena. La pu­bli­ca­ción man­tie­ne sus da­tos de con­tac­to. Esperamos el apo­yo de los ami­gos de la re­vis­ta, las puer­tas es­tán abier­tas pa­ra las fu­tu­ras co­la­bo­ra­cio­nes.

Arnaldo Toledo, director de la revista Signos.

Arnaldo Toledo, di­rec­tor de Signos, lee las pa­la­bras de inau­gu­ra­ción .

Haidée Monteagudo, secretaria de Samuel Feijóo.

Haidée Monteagudo, pri­me­ra se­cre­ta­ria de Samuel Fejióo, asis­te al even­to.

Aniversario 45 de la revista Signos

Friday, November 21st, 2014
Colectivo editorial de la revista Signos en el aniversario 45 de la publicación.

Colectivo de la re­vis­ta Signos: (De iz­quier­da a de­re­cha) Alejandro Batista, pro­mo­tor; Edelmis Anoceto, edi­tor; Arnaldo Toledo, di­rec­tor y Marvelys Marrero, di­se­ña­do­ra. (Foto: Francisnet Díaz).

De treinta cajas a cientos de amigos

El pin­tor Ramón Rodríguez Limonte aún guar­da en su me­mo­ria aquel día de no­viem­bre de 1969, cuan­do Samuel Feijóo lo bus­có pa­ra, en­tre am­bos, su­bir has­ta el se­gun­do pi­so de la Biblioteca Provincial Martí, de Santa Clara, las 30 ca­jas lle­nas de ejem­pla­res del pri­mer nú­me­ro de la en­ton­ces des­co­no­ci­da re­vis­ta Signos.

Más de cua­tro dé­ca­das han trans­cu­rri­do de ese ins­tan­te en que la pu­bli­ca­ción, Premio Internacional Fernando Ortiz 2011, co­men­zó a re­co­ger den­tro de sí lo más au­tóc­tono de la cul­tu­ra po­pu­lar cu­ba­na. Contra vien­to y ma­rea, la re­vis­ta fei­jo­sea­na se ha man­te­ni­do fir­me a tra­vés de los años pa­ra atra­par «la ex­pre­sión de los pue­blos», esen­cia que la dis­tin­gue.

Por ello, es­te miér­co­les, en la ac­ti­vi­dad Arte Soy —de­di­ca­da a re­sal­tar a per­so­na­li­da­des, pro­yec­tos e ins­ti­tu­cio­nes que apor­tan al desa­rro­llo y sal­va­guar­da de la cul­tu­ra—, de­ce­nas de ami­gos de «Signos» acu­die­ron has­ta la Sala de Lectura de la Biblioteca pa­ra ex­pre­sar­le ad­mi­ra­ción, res­pe­to y ca­ri­ño.

Varias ins­ti­tu­cio­nes, en­ca­be­za­das por la Sectorial de Cultura Municipal de Santa Clara, se su­ma­ron al ho­me­na­je en el que no fal­tó la mú­si­ca de la Orquesta de Cámara Rubén Urribarres y el trío Sedacero, y la maes­tría de los re­pen­tis­tas José Manuel Silverio y Felipe Albernas Sáez.

A pro­pó­si­to del aniver­sa­rio, Arnaldo Toledo Chuchundegui, di­rec­tor de Signos, ma­ni­fes­tó:

«Estamos edi­tan­do el nú­me­ro 69, con el cual ce­rra­mos el año. Este 2014 ha si­do muy sig­ni­fi­ca­ti­vo por­que hi­ci­mos tres edi­cio­nes: dos re­gu­la­res y una es­pe­cial de­di­ca­da al ron en la cul­tu­ra po­pu­lar. Nos he­mos pues­to al día con la sa­li­da de la re­vis­ta y re­cu­pe­ra­mos el lo­cal de la se­de de Signos. Feijóo la ideó co­mo un apa­ra­to de in­ves­ti­ga­ción que de­be­mos po­ten­ciar, y pla­nea­mos ex­pan­dir la pre­sen­cia de la pu­bli­ca­ción por to­do el país».

A la an­te­rior opi­nión se su­mó Edelmis Anoceto Vega, ac­tual edi­tor, quien ex­pre­só:

«Ser edi­tor de una pu­bli­ca­ción co­mo Signos sig­ni­fi­ca una gran res­pon­sa­bi­li­dad. No so­lo su pres­ti­gio den­tro de la cul­tu­ra cu­ba­na, sino por­que los edi­to­res que han es­ta­do en ella —co­men­zan­do por Feijóo, Carlos Alé, René Batista, Yamil Díaz…—, han si­do per­so­nas de mu­cha va­lía. Aquí de­be­mos ir más allá del tra­ba­jo con el tex­to, la co­rrec­ción, et­cé­te­ra, por­que tam­bién edi­tar sig­ni­fi­ca ser ges­tor y pri­mer pro­mo­tor de la pu­bli­ca­ción».

El es­cri­tor Ricardo Riverón Rojas, di­rec­tor de Signos de 1993 al 2010, ar­gu­men­tó:

«Es una re­vis­ta que no te ha­ce su­frir. Quizás pue­das te­ner preo­cu­pa­cio­nes por as­pec­tos de lo­gís­ti­ca, pe­ro se ha­ce la la­bor con mu­cho agra­do, por­que tie­ne una con­di­ción sa­lo­mó­ni­ca. En ella es­tán to­dos los in­tere­ses, es­pec­tros y ex­pre­sio­nes de los obre­ros, cam­pe­si­nos e in­te­lec­tua­les… Y esa fi­lo­so­fía in­clu­si­va con­lle­va a que los edi­to­res ten­ga­mos más tra­ba­jo del que la pro­pia re­vis­ta asi­mi­la, lo cual se dis­fru­ta por el hu­mor que sub­ya­ce en la re­vis­ta, por la gra­cia po­pu­lar que la ador­na y la pro­fun­di­dad de los tra­ba­jos».

Alejandro Batista, el más jo­ven del co­lec­ti­vo, opi­na que «no de­be­mos re­to­mar lo ya es­cri­to o in­ves­ti­ga­do, sino man­te­ner esa me­mo­ria vi­va en los pró­xi­mos nú­me­ros. El pró­xi­mo pa­so es se­guir com­pi­lan­do los nue­vos fe­nó­me­nos cul­tu­ra­les de es­tos tiem­pos y con­ti­nuar la la­bor de Feijóo, con la luz y el di­se­ño que nos le­gó».

Han pa­sa­do 45 años, y el es­pí­ri­tu del Sensible Zarapico con­ti­núa co­se­chan­do tra­di­cio­nes y le­yen­das a tra­vés de Signos, esa re­vis­ta que siem­pre con­ta­rá con el apo­yo de de­ce­nas de ami­gos que se re­sig­nan a de­jar­la mo­rir den­tro de una ca­ja. (Francisnet Díaz Rondón).

Fuente: Vanguardia

Convocatoria de la revista Signos

Friday, August 15th, 2014

La revista Signos convoca a colaborar con su próxima entrega

La re­vis­ta Signos con­me­mo­ra en 2014 el cen­te­na­rio de su fun­da­dor, el inago­ta­ble Samuel Feijóo, con un nú­me­ro en­te­ra­men­te de­di­ca­do a re­co­ger sus múl­ti­ples fa­ce­tas crea­do­ras. Con vis­tas a una pró­xi­ma en­tre­ga, abre su con­vo­ca­to­ria a es­cri­to­res, et­nó­lo­gos, pe­rio­dis­tas, his­to­ria­do­res, fol­clo­ris­tas, fo­tó­gra­fos, di­bu­jan­tes po­pu­la­res, ar­tis­tas, de Cuba y del ex­tran­je­ro, a co­la­bo­rar con obras re­la­cio­na­das con el te­ma de la muer­te, en sus inago­ta­bles ma­ni­fes­ta­cio­nes: ri­tua­les, cos­tum­bres, mi­to­lo­gía, creen­cias co­mu­nes, li­te­ra­tu­ra oral, la len­gua y sus fra­seo­lo­gis­mos, ar­te­sa­nías, ar­qui­tec­tu­ra, et­cé­te­ra.

Para el en­vío de co­la­bo­ra­cio­nes (tex­tos y ma­te­ria­les grá­fi­cos) o so­li­ci­tar in­for­ma­ción, los in­tere­sa­dos pue­den co­mu­ni­car­se con el equi­po edi­tor de Signos a tra­vés de nues­tra pá­gi­na de con­tac­to.

Centenario de Samuel Feijóo. Celebraciones en San Juan de los Yeras

Wednesday, April 23rd, 2014
Casa natal de Samuel Feijóo.

La ca­sa na­tal de Samuel Feijóo en San Juan de los Yeras.

Una casa, un pueblo, un homenaje al Sensible Zarapico

Samuel Feijóo es­ta­ba ob­se­sio­na­do con la cul­tu­ra. Tanto, que en diez años edi­tó un cen­te­nar de obras. Él so­lo las co­rre­gía y edi­ta­ba mien­tras tra­ba­ja­ba si­mul­tá­nea­men­te en la re­vis­ta Islas. Tenía una fuer­za im­pul­so­ra in­com­pa­ra­ble.

Publicó más de cien tex­tos en su vi­da, y aun­que era enemi­go de la cuan­ti­fi­ca­ción, su cen­te­na­rio no ha pa­sa­do por al­to pa­ra el pue­blo cu­bano, y el vi­lla­cla­re­ño en par­ti­cu­lar. Es por ello que, en su te­rru­ño, San Juan de los Yeras, los cien años han si­do fes­te­ja­dos co­mo hu­bie­ra que­ri­do el Sensible Zarapico.

Poner los pies en San Juan, es ver­lo an­dar por las ca­lles em­pi­na­das en bus­ca de his­to­rias cu­rio­sas, o en el ros­tro de ca­da gua­ji­ro que re­ci­ta dé­ci­mas. Es un pue­blo or­gu­llo­so de cus­to­diar la ca­sa en la que na­ció y vi­vió. Justo allí se pre­ser­van fo­tos, do­cu­men­tos y per­te­nen­cias de Feijóo. Entre otras, re­sal­tan sus ca­rac­te­rís­ti­cos es­pe­jue­los, la in­men­sa mo­chi­la, y el som­bre­ro ne­gro que lo acom­pa­ña­ba en su an­dar por las sa­ba­nas.

Las fo­tos re­co­gen gran par­te de su vi­da: su pri­mer amor, sus ído­los de la in­fan­cia: Ghandi y Kid Chocolate, jun­to a Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, o la fa­mi­lia de Fina García Marruz, Cintio Vitier y su hi­jo Sergio. Se pre­sen­ta in­mor­ta­li­za­do en una de las ins­tan­tá­neas mi­ran­do ab­sor­to el pai­sa­je. También se ex­po­nen gran par­te de sus au­to­rre­tra­tos, pai­sa­jes y di­bu­jos.

Con el nom­bre de Acta de pri­me­ra vo­lun­tad, el es­cul­tor Ramón Rodríguez Limonte, ami­go en­tra­ña­ble de Feijóo, re­co­gió una se­rie de ideas que de­jaó es­cri­tas el poe­ta, y que re­co­gen su su­bli­me pen­sa­mien­to so­bre la vi­da, la edu­ca­ción y los va­lo­res mo­ra­les.

Allí se lee: «Yo, Samuel Feijóo Rodríguez, ciu­da­dano cu­bano, na­tu­ral del ru­ra­lí­si­mo San Juan de los Yeras; es­ta­do con­yu­gal: apa­sio­na­do aman­te; ocu­pa­ción: poe­ta so­ña­dor con­se­cuen­te; iden­ti­dad: El Sensible Zarapico; en ple­ni­tud de fa­cul­ta­des y con mo­ti­vo de mi cen­te­na­rio, de­cla­ro que per­ma­ne­ce­ré en es­te lu­gar pa­ra ve­lar por que «se edu­que en la to­ma de: be­lle­zas del pai­sa­je, bon­da­des cam­pe­ras, ar­tes po­pu­la­res; se en­se­ñe a en­ten­der: la voz de las aves, el su­su­rro de los ár­bo­les, el si­seo de la llu­via, el lla­ma­do de las no­ches; se pro­mue­va el sue­ño de que al­gún día: no se ma­ta­rán los pue­blos en­tre sí, no se per­se­gui­rá al inocen­te, no ha­brá ex­plo­ta­do­res del ser hu­mano, ni mi­se­ria so­cial, ni es­pi­ri­tual, ni cul­tu­ral, ni gue­rras, ni im­pe­ria­lis­mo; se ate­so­ren mis fie­les va­lo­res: ahí ten­go la men­te lle­na de pá­ja­ros, ahí ten­go el mon­te lleno de arro­yos, ahí ten­go los ma­res, is­las, dis­tan­cias, ahí ten­go las no­ches de es­tre­llas mis­te­rio­sas».

Adamelia Feijóo, su úni­ca hi­ja, se sin­tió una mu­jer fe­liz hoy al en­trar a la ca­sa don­de se guar­dan con ce­lo los ob­je­tos do­na­dos por ella pa­ra el mu­seo. Aparece sen­ta­da jun­to a su pa­dre y su ma­dre, Isabel Castellanos, en una de las fo­tos ex­hi­bi­das. Su ros­tro no en­ga­ña, tie­ne el se­llo del Zarapico, co­mo pre­fie­re re­cor­dar­lo. Junto a ella, tam­bién rin­die­ron ho­me­na­je a quien se com­pa­ra con la más hu­mil­de las aves, el re­co­no­ci­do es­cri­tor Virgilio López Lemus y Fernando Rojas, vi­ce­mi­nis­tro de Cultura.

Feijóo: un pa­dre, un ami­go

Cuentan que Samuel Feijóo era un hom­bre sin tér­mi­nos me­dios. Gustaba de es­ce­ni­fi­car las his­to­rias que na­rra­ba fren­te a los oyen­tes. Cuando se es­cu­cha­ba por se­gun­da oca­sión el mis­mo cuen­to, cam­bia­ba so­bre­ma­ne­ra la for­ma y el con­te­ni­do, ase­gu­ra Ramón Rodríguez, a quien Feijóo bau­ti­za­ra co­mo «el me­jor gue­rre­ro de su tri­bu».

«Era muy ro­mán­ti­co, has­ta pla­tó­ni­co. Sentía un res­pe­to muy gran­de ha­cia la mu­jer, una ve­ne­ra­ción. A ve­ces es­cri­bía la pa­la­bra mu­jer con ma­yús­cu­la. Prefería la sen­ci­llez, se in­cli­na­ba y be­sa­ba la mano de las que se ga­na­ban su ad­mi­ra­ción. Nunca ac­tua­ba de ma­ne­ra irra­cio­nal».

Adamelia re­cuer­da que a su pa­dre le gus­ta­ba lle­var­la de pa­seo con las ami­gas del pue­blo por los cam­pos de Cienfuegos. Les con­ta­ba his­to­rias y ellas es­cu­cha­ban em­be­le­sa­das, por­que te­nía el don de cau­ti­var al oyen­te con su ges­tua­li­dad. En la cos­ta, co­no­ció el za­ra­pi­co, un pá­ja­ro de ri­be­ra, hu­mil­de, que vi­ve en el fan­go pe­ro no se en­su­cia.

«A pe­sar de to­do el tra­ba­jo que reali­zó, nun­ca des­cui­dó mi edu­ca­ción. Era un pa­dre ejem­plar. Ese día que co­no­cí el za­ra­pi­co, ha­bía­mos ido a ca­zar can­gre­jos y a re­co­lec­tar ca­ra­co­li­llos a la cos­ta. Cuando voy a mos­trar­le la re­co­lec­ción, de re­pen­te, mi pa­dre me di­ce que ha­ga si­len­cio y me mues­tra el ave. A mi me­mo­ria lle­ga­ron en ese mo­men­to las dé­ci­mas que can­tá­ba­mos en la no­che. Sobre to­do ese ver­so: en el fan­go es­tá po­sa­do, el Sensible Zarapico.

«De esas ex­cur­sio­nes sur­ge El can­gre­ji­to Eusebio. Era muy sim­pá­ti­co, siem­pre me tra­ta­ba de ale­grar, me lla­ma­ba Aduata. Incidió mu­cho en mí. Me en­se­ño a amar la na­tu­ra­le­za, lo que me ha per­mi­ti­do afron­tar los pro­ble­mas en la vi­da. Me con­mue­vo al ver una ma­ri­po­sa, una flor…a va­lo­rar esas pe­que­ñas co­sas. Me ha­ce fe­liz».

Adamelia Feijóo y Ramón Limonte.

Adamelia Feijóo y el pin­tor Ramón Limonte vi­si­tan la ca­sa na­tal de Samuel Feijóo. (Foto: Fernando Torres)

Adamelia es ar­tis­ta de la plás­ti­ca y se de­di­ca a pro­mo­ver y pre­ser­var el le­ga­do de su pa­dre. Trata de man­te­ner con su obra pic­tó­ri­ca el es­ti­lo del gru­po Signos. Sobre la re­la­ción de Feijóo con la fa­mi­lia de Cintio y Fina co­men­ta que fue más allá de la amis­tad de la que to­dos ha­blan.

«Fueron una fa­mi­lia, eran co­mo her­ma­nos. A tal pun­to, que su hi­jo Sergio vi­si­ta­ba a me­nu­do a mi pa­dre cuan­do pe­que­ño, y Fina le con­fia­ba ple­na­men­te su cui­da­do. Se pa­sa­ba se­ma­nas en Cienfuegos y él le en­via­ba te­le­gra­mas a dia­rio. Eso in­fluen­ció mu­cho a Sergio. Yo los lla­mo tíos, ima­gí­na­te el víncu­lo tan gran­de que te­ne­mos.

«Mi pa­dre era au­tén­ti­co, y por eso era uni­ver­sal. Su irre­ve­ren­cia era co­mo una más­ca­ra pa­ra crear la ex­ten­sa obra. Si hu­bie­ra es­ta­do en cuan­ta reunión se ha­cía, no hu­bie­se po­di­do crear 146 li­bros ni pu­bli­ca­do en tan­tas re­vis­tas. Obras va­lio­sí­si­mas, co­mo las de Fernando Ortiz o Lezama Lima. No es­ta­ba lo­co, co­mo mu­chos di­cen, es­ta­ba más cuer­do que to­dos los que di­cen es­tar­lo».

Virgilio López Lemus, en­sa­yis­ta e in­ves­ti­ga­dor de­fi­ne a Feijóo co­mo una abe­ja, por el po­der crea­ti­vo que te­nía.

«No era so­la­men­te una abe­ja re­co­lec­to­ra de miel, era el en­jam­bre com­ple­to, era la rei­na y las obras. Pasó bue­na par­te de su vi­da re­co­lec­tan­do el sa­ber y el can­tar del pue­blo. Era, so­bre to­do, un hom­bre hu­mil­de y que le gus­ta­ba rom­per con los cá­no­nes. Le gus­ta­ba an­dar con una ja­ba de yu­te por­que de­cía que los doc­to­res an­da­ban con una bol­sa de pa­pe­les y de si­len­cios, en tan­to que él pre­fe­ría guar­dar los pa­pe­les en la bol­sa en la que pue­blo guar­da­ba las vian­das. Era res­pe­tuo­so con los de­más crea­do­res y con la gen­te co­mún.

«Samuel se for­mó a sí mis­mo. Fue un lec­tor ex­tra­or­di­na­rio y se for­mó co­mo tra­duc­tor y ver­sio­nis­ta de las len­guas del an­ti­guo cam­po so­cia­lis­ta. De mo­do que, le­yó co­mo po­cos lo hi­cie­ron en su mo­men­to. Fue su pro­pio for­ma­dor. Tenía una cul­tu­ra ex­tra­or­di­na­ria, po­pu­lar, co­no­cía to­das las re­gio­nes de la cor­di­lle­ra de Guamuhaya y de an­ti­gua pro­vin­cia de Las Villas, por­que era un ca­mi­nan­te. Decía que lo ha­bía he­re­da­do de su pa­dre. Era in­tran­qui­lo, una ji­ri­bi­lla. Él ne­ce­si­ta­ba de cul­tu­ra po­pu­lar, de la ora­li­dad.

«La ma­yor par­te de los ge­nios que ha da­do la hu­ma­ni­dad, han si­do irre­ve­ren­tes. Era muy se­gu­ro de sí mis­mo. Vivía pa­ra la crea­ción cons­tan­te. Nunca tra­ba­ja­ba pa­ra va­na­glo­riar­se, que­ría ser co­mo los que ama­ba».

Fiesta de pue­blo por un cen­te­na­rio

Desde es­te 29 de mar­zo y has­ta el 31, día ofi­cial de las ce­le­bra­cio­nes, San Juan de los Yeras se con­vier­te en una pla­za vi­va. Diferentes pro­yec­tos se en­cau­zan pa­ra fes­te­jar con el pue­blo, el cen­te­na­rio de Feijóo co­mo lo hu­bie­se desea­do en vi­da, sin for­ma­li­da­des y con la pre­pon­de­ran­cia de lo po­pu­lar, lo au­tóc­tono.

Entre las prin­ci­pa­les ac­ti­vi­da­des, se or­ga­ni­za­ron mues­tras de ar­tes, mul­ti­me­dias, con­ver­sa­to­rios.

Hasta allí lle­ga­rán las com­pa­ñías tea­tra­les con pues­tas ba­sa­das en sus obras, co­mo Drippy, Mejunje o el Guiñol de Santa Clara. Se ex­hi­bi­rá el gra­cio­so fil­me Juan Quinquín en Pueblo Mocho, y jó­ve­nes cam­pe­si­nos en­ca­be­za­rán la pre­sen­ta­ción de mú­si­ca tra­di­cio­nal del cam­po cu­bano. De for­ma es­pon­tá­nea, los re­pen­tis­tas lo re­cor­da­rán con el gua­te­que, y se na­rra­rán anéc­do­tas de su vi­da y cuen­tos de su au­to­ría. Toda una jor­na­da de­di­ca­da a quien enal­te­ció lo po­pu­lar y lo in­te­gró a la cul­tu­ra de la na­ción cu­ba­na. A ese in­ves­ti­ga­dor, poe­ta, an­tro­pó­lo­go, tra­duc­tor, fo­tó­gra­fo, pin­tor, pe­rio­dis­ta, en­sa­yis­ta, an­tim­pe­ria­lis­ta, no­ve­lis­ta, via­je­ro, pro­mo­tor cul­tu­ral, editor,…«humilde cu­bano».

Laura Rodríguez Fuentes.
Fuente: Vanguardia

Centenario de Samuel Feijóo

Saturday, February 15th, 2014
Feria Internacional del Libro de La Habana 2014. Panel dedicado al centenario de Samuel Feijoo.

De iz­quier­da a de­re­cha, Adamelia Feijóo, Alpidio Alonso, Virgilio López Lemus y Anette Rodríguez. Foto: Anabel Díaz Mena.

Celebran Coloquio en la Feria Internacional del Libro
de La Habana 2014

“Creo que mi pa­dre es­ta­ría muy fe­liz por el ho­me­na­je, aun­que no le gus­ta­ban esas co­sas. Y con to­da se­gu­ri­dad no creo que es­tu­vie­ra en es­ta sa­la, sino re­co­rrien­do la Cabaña y di­cién­do­les a los jó­ve­nes de hoy: “·Bienvenidos, mis sie­te lec­to­res de poe­sía”.

De es­te mo­do de­fi­nió a Granma Adamelia Feijóo, hi­ja del in­sig­ne in­te­lec­tual cu­bano Samuel Feijóo —cu­yo cen­te­na­rio se ce­le­bra es­te año y a quien hon­ra tam­bién la Feria del Libro— la su­pues­ta ac­ti­tud de su pa­dre, de ha­ber po­di­do es­te ima­gi­nar el co­lo­quio ce­le­bra­do ayer, en la Sala Nicolás Guillén del re­cin­to fe­rial, en re­cor­da­ción de su vi­da y obra.

Un pa­nel in­te­gra­do por los poe­tas Alpidio Alonso, y Virgilio López Lemus; y las edi­to­ras Anette Rodríguez (a car­go del li­bro El sen­si­ble Zarapico, par­te fi­nal, iné­di­ta) y Eliset Godínez (de la mul­ti­me­dia Mitología cu­ba­na), es­gri­mie­ron só­li­dos ar­gu­men­tos que re­se­ña­ron los mé­ri­tos de uno de los más ver­sá­ti­les es­cri­to­res nues­tros.

La ne­ce­si­dad de re­co­lo­car la obra y la fi­gu­ra de Samuel Feijóo, por un ele­men­tal sen­ti­do de jus­ti­cia y de res­pon­sa­bi­li­dad, de­bi­do a que se tra­ta del crea­dor de una de las ma­yo­res y más ori­gi­na­les rea­li­za­cio­nes es­pi­ri­tua­les en el ám­bi­to li­te­ra­rio que co­no­ció el si­glo XX cu­bano, fue­ron ra­zo­nes es­gri­mi­das por Alonso.

“Aprovechando su pres­ti­gio y re­so­nan­cia, la Feria pue­de con­tri­buir con­si­de­ra­ble­men­te a ello, no so­lo ayu­dan­do a re­si­tuar a Feijóo, sino ha­cien­do to­do lo po­si­ble pa­ra dar­le una pro­yec­ción con­ti­nen­tal, co­mo lo ame­ri­ta su obra”, apun­tó, y con­si­de­ró que aún “es­ta­mos muy le­jos de ha­ber­le he­cho jus­ti­cia no so­lo al poe­ta, sino al lí­ri­co por ex­ce­len­cia —co­mo lo lla­mó Cintio Vitier— due­ño de una obra poé­ti­ca mo­nu­men­tal”.

En Feijóo no so­lo hay miel, hay ce­ra y to­da la pa­ra­fer­na­lia crea­ti­va de una col­me­na, re­fi­rió Lemus, quien de­fen­dió el he­cho de que mu­chos hu­bie­ran lla­ma­do lo­co al pro­lí­fe­ro ar­tis­ta. Un lo­co que or­ga­ni­zó una poé­ti­ca, se an­ti­ci­pó a la poe­sía co­lo­quia­lis­ta —so­bre to­do en su poe­ma “Faz”, uno de los ca­pi­ta­les de la li­te­ra­tu­ra cu­ba­na de to­dos los tiem­pos—, que se fue por en­ci­ma de la me­dia­nía.

Recordó tam­bién la can­ti­dad de pro­sas ar­tís­ti­cas, que son la par­te de Feijóo más ig­no­ra­da. Tocó la na­tu­ra­le­za del Feijóo fi­ló­so­fo, crea­ti­vo y pen­sa­dor, ex­cep­cio­nal co­mo ar­tis­ta plás­ti­co, que pin­tó la na­tu­ra­le­za y la gen­te den­tro de la na­tu­ra­le­za.

También fue­ron pre­sen­ta­dos jun­to a la mul­ti­me­dia, los tí­tu­los Feijóo o la col­me­na (edi­to­rial Pablo de la Torriente), de Virgilio López Lemus; y de le­tras cu­ba­nas Beth-El, de Samuel Feijóo, y El sen­si­ble Zarapico, par­te fi­nal e iné­di­ta, que cons­ti­tu­ye la au­to­bio­gra­fía del es­cri­tor.

Una llu­via de pen­sa­mien­tos de es­te hom­bre in­creí­ble, con­si­de­ra­do una de las fi­gu­ras más em­ble­má­ti­cas e in­com­pren­di­das de nues­tra cul­tu­ra, ce­rra­ron el co­lo­quio, en la voz de López Lemus.

Fuente: granma.cubaweb.cu

Presentación de la revista Signos, números 64 y 65, en la UNEAC nacional.

Tuesday, November 26th, 2013
Arnaldo Toledo, director de la revista Signos, presena los núimeros 64 y 65 en la sede de la UNEAC nacional, en La Habana.

Arnaldo Toledo, di­rec­tor de la re­vis­ta Signos, y Edelmis Anoceto, edi­tor, pre­sen­tan los nú­me­ros 64 y 65 en la se­de de la UNEAC na­cio­nal, en La Habana.

Signos asalta UNEAC Nacional

Alejandro Batista y Yandrey Lay
Foto: Yandrey Lay

Los nú­me­ros 64 y 65 de la re­vis­ta Signos se ven­die­ron co­mo pan ca­lien­te du­ran­te su pre­sen­ta­ción en la Sala Villena de la UNEAC Nacional, ac­ti­vi­dad en la cual es­tu­vo pre­sen­te Adamelia Feijóo, hi­ja del cé­le­bre fol­clo­ris­ta y fun­da­dor de la pu­bli­ca­ción.

En pleno Vedado ha­ba­ne­ro el es­cri­tor Edelmis Anoceto Vega des­ta­có la im­por­tan­cia de la Signos 64, la pri­me­ra que se de­di­ca a la crea­ción y las tra­di­cio­nes de las ciu­da­des cu­ba­nas, en­tre ellas el fe­nó­meno de las sub­cul­tu­ras ur­ba­nas: fri­kis, pa­ti­na­do­res, emos y re­pas, tam­bién lla­ma­dos re­par­te­ros.

Adamelia Feijóo, Edelmis Anoceto y Arnaldo Toledo.

Adamelia Feijóo in­ter­cam­bia con Edelmis Anoceto y el doc­tor Arnaldo Toledo, a la de­re­cha.

Por su par­te el nú­me­ro 65 re­to­ma te­mas ca­rac­te­rís­ti­cos de la re­vis­ta co­mo el fol­clor y la ora­li­dad po­pu­lar, ex­pre­sa­dos en re­fra­nes, di­cha­ra­chos, chis­tes, tra­ba­len­guas. Contiene, co­mo cu­rio­si­dad, la his­to­ria de un ému­lo de Juan Candela, gua­ji­ro de la Ciénaga de Zapata de pi­co gran­de pa­ra las in­ven­cio­nes y los cuen­tos es­tra­fa­la­rios.

Durante el in­ter­cam­bio con el pú­bli­co el doc­tor Arnaldo Toledo Chuchundegui, di­rec­tor de Signos, ex­pre­só que los ma­yo­res es­fuer­zos del co­lec­ti­vo que él pre­si­de es­tán di­ri­gi­dos a res­ca­tar el im­pac­to uni­ver­sal de la re­vis­ta, crea­da por Samuel Feijóo en 1969 con el ob­je­ti­vo de dar a co­no­cer mi­to­lo­gías, cos­tum­bres, na­rra­cio­nes ora­les e in­clu­so su­pers­ti­cio­nes pro­pias de los cam­pos cu­ba­nos.

La re­vis­ta Signos acep­ta co­la­bo­ra­cio­nes pa­ra pró­xi­mos nú­me­ros que es­ta­rán de­di­ca­dos a tres de las pri­me­ras vi­llas fun­da­das en el país (Camagüey, Sancti Spíritus y Trinidad), a la his­to­ria del ta­ba­co y a la pre­sen­cia de la muer­te en el ima­gi­na­rio po­pu­lar.

Premio Ser Fiel 2013

Friday, April 5th, 2013

Premio Ser Fiel a investigadora de cultura popular cubana

  

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Por su la­bor en la pro­mo­ción y di­vul­ga­ción de la cul­tu­ra po­pu­lar en Villa Clara, la in­ves­ti­ga­do­ra Marta Anido se hi­zo acree­do­ra del pre­mio Ser Fiel, que otor­ga el CentroProvincial del Libro.

Anido ex­pre­só a la AIN su sa­tis­fac­ción, a pro­pó­si­to del ga­lar­dón que re­ci­ben los con­ti­nua­do­res de la obra del fol­clo­ris­ta Samuel Feijóo, del cual fue ami­ga y com­pa­ñe­ra de tra­ba­jo du­ran­te mu­chos años.

Gracias a él, co­no­cí la cul­tu­ra po­pu­lar y su va­lor pa­ra el desa­rro­llo de las lo­ca­li­da­des; si bien te­nía una for­ma­ción aca­dé­mi­ca, me in­vo­lu­cré de in­me­dia­to en pro­yec­tos, co­mo la crea­ción de un atlas et­no­cul­tu­ral cu­bano, y la re­cu­pe­ra­ción de tra­di­cio­nes en Villa Clara, ex­pli­có.

Producto de aque­lla la­bor in­ves­ti­ga­ti­va y del res­ca­te de nu­me­ro­sos ele­men­tos del fol­clor del te­rri­to­rio, lo­gra­mos re­vi­vir es­pa­cios per­di­dos, co­mo las pa­rran­das de va­rios po­bla­dos, los clu­bes de bai­la­do­res de rit­mos na­cio­na­les y fies­tas de ca­rác­ter re­li­gio­so, o tí­pi­cas de la zo­na, agre­gó Anido.

Insistió en la ne­ce­si­dad de que los pue­blos desa­rro­llen esa es­pi­ri­tua­li­dad que ga­ran­ti­za la cul­tu­ra, a tra­vés de la mú­si­ca, dan­za, li­te­ra­tu­ra, ci­ne o tea­tro, en­tre otras ma­ni­fes­ta­cio­nes.

Marta Arelys Garrido, es­pe­cia­lis­ta en Promoción del Centro Provincial del Libro, ase­gu­ró que el ju­ra­do, com­pues­to por re­le­van­tes per­so­na­li­da­des de la in­te­lec­tua­li­dad y el ar­te en es­te te­rri­to­rio, re­co­no­ció el im­pres­cin­di­ble apor­te de Anido a la cul­tu­ra e iden­ti­dad lo­ca­les.

El pre­mio Ser Fiel se en­tre­ga anual­men­te a una per­so­na de tra­yec­to­ria des­ta­ca­da en cual­quie­ra de las fa­ce­tas que cul­ti­vó Feijóo du­ran­te su vas­to queha­cer co­mo edi­tor, in­ves­ti­ga­dor, es­cri­tor, fo­tó­gra­fo, di­bu­jan­te y poe­ta. (Susana Hernández Martín, AIN, Villa Clara)

Fuente: cmhw.cu