Posts Tagged ‘revista Signos’

Local de Signos: el espacio de la cultura popular cubana

Friday, February 13th, 2015
Reapertura de la sede historia de Signos

Cola­bo­ra­do­res de la revista Sig­nos y público en gene­ral asis­tie­ron al evento de reaper­tura en la biblio­teca “Martí”, ciu­dad de Santa Clara.

Reabren la sede his­tó­rica de Sig­nos

La sede de la revista Sig­nos, ubi­cada el los altos de de la Biblio­teca Pro­vin­cial “Martí”, quedo reabierta el pasado 12 de febrero, des­pués de diez años de cie­rre. La cinta inau­gu­ral fue cor­tada por Hay­dée Mon­tea­gudo, pri­mera secre­ta­ria que tuvo el des­ta­cado inte­lec­tual Samuel Fei­jóo, fun­da­dor de la revista. En la oca­sión se estrenó el docu­men­tal Sig­nos de Fei­jóo, del rea­li­za­dor Raúl Mar­chena. La publi­ca­ción man­tiene sus datos de con­tacto. Espe­ra­mos el apoyo de los ami­gos de la revista, las puer­tas están abier­tas para las futu­ras colaboraciones.

Arnaldo Toledo, director de la revista Signos.

Arnaldo Toledo, direc­tor de Sig­nos, lee las pala­bras de inauguración .

Haidée Monteagudo, secretaria de Samuel Feijóo.

Hai­dée Mon­tea­gudo, pri­mera secre­ta­ria de Samuel Fejióo, asiste al evento.

Aniversario 45 de la revista Signos

Friday, November 21st, 2014
Colectivo editorial de la revista Signos en el aniversario 45 de la publicación.

Colec­tivo de la revista Sig­nos: (De izquierda a dere­cha) Ale­jan­dro Batista, pro­mo­tor; Edel­mis Anoceto, edi­tor; Arnaldo Toledo, direc­tor y Mar­belys Marrero, dise­ña­dora. (Foto: Fran­cis­net Díaz).

De treinta cajas a cien­tos de amigos

El pin­tor Ramón Rodrí­guez Limonte aún guarda en su memo­ria aquel día de noviem­bre de 1969, cuando Samuel Fei­jóo lo buscó para, entre ambos, subir hasta el segundo piso de la Biblio­teca Pro­vin­cial Martí, de Santa Clara, las 30 cajas lle­nas de ejem­pla­res del pri­mer número de la enton­ces des­co­no­cida revista Sig­nos.

Más de cua­tro déca­das han trans­cu­rrido de ese ins­tante en que la publi­ca­ción, Pre­mio Inter­na­cio­nal Fer­nando Ortiz 2011, comenzó a reco­ger den­tro de sí lo más autóc­tono de la cul­tura popu­lar cubana. Con­tra viento y marea, la revista fei­jo­seana se ha man­te­nido firme a tra­vés de los años para atra­par «la expre­sión de los pue­blos», esen­cia que la distingue.

Por ello, este miér­co­les, en la acti­vi­dad Arte Soy —dedi­cada a resal­tar a per­so­na­li­da­des, pro­yec­tos e ins­ti­tu­cio­nes que apor­tan al desa­rro­llo y sal­va­guarda de la cul­tura—, dece­nas de ami­gos de «Sig­nos» acu­die­ron hasta la Sala de Lec­tura de la Biblio­teca para expre­sarle admi­ra­ción, res­peto y cariño.

Varias ins­ti­tu­cio­nes, enca­be­za­das por la Sec­to­rial de Cul­tura Muni­ci­pal de Santa Clara, se suma­ron al home­naje en el que no faltó la música de la Orquesta de Cámara Rubén Urri­ba­rres y el trío Seda­cero, y la maes­tría de los repen­tis­tas José Manuel Sil­ve­rio y Felipe Alber­nas Sáez.

A pro­pó­sito del aniver­sa­rio, Arnaldo Toledo Chu­chun­de­gui, direc­tor de Sig­nos, mani­festó:

«Esta­mos edi­tando el número 69, con el cual cerra­mos el año. Este 2014 ha sido muy sig­ni­fi­ca­tivo por­que hici­mos tres edi­cio­nes: dos regu­la­res y una espe­cial dedi­cada al ron en la cul­tura popu­lar. Nos hemos puesto al día con la salida de la revista y recu­pe­ra­mos el local de la sede de Sig­nos. Fei­jóo la ideó como un apa­rato de inves­ti­ga­ción que debe­mos poten­ciar, y pla­nea­mos expan­dir la pre­sen­cia de la publi­ca­ción por todo el país».

A la ante­rior opi­nión se sumó Edel­mis Anoceto Vega, actual edi­tor, quien expresó:

«Ser edi­tor de una publi­ca­ción como Sig­nos sig­ni­fica una gran res­pon­sa­bi­li­dad. No solo su pres­ti­gio den­tro de la cul­tura cubana, sino por­que los edi­to­res que han estado en ella —comen­zando por Fei­jóo, Car­los Alé, René Batista, Yamil Díaz…—, han sido per­so­nas de mucha valía. Aquí debe­mos ir más allá del tra­bajo con el texto, la correc­ción, etcé­tera, por­que tam­bién edi­tar sig­ni­fica ser ges­tor y pri­mer pro­mo­tor de la publicación».

El escri­tor Ricardo Rive­rón Rojas, direc­tor de Sig­nos de 1993 al 2010, argumentó:

«Es una revista que no te hace sufrir. Qui­zás pue­das tener preo­cu­pa­cio­nes por aspec­tos de logís­tica, pero se hace la labor con mucho agrado, por­que tiene una con­di­ción salo­mó­nica. En ella están todos los intere­ses, espec­tros y expre­sio­nes de los obre­ros, cam­pe­si­nos e inte­lec­tua­les… Y esa filo­so­fía inclu­siva con­lleva a que los edi­to­res ten­ga­mos más tra­bajo del que la pro­pia revista asi­mila, lo cual se dis­fruta por el humor que sub­yace en la revista, por la gra­cia popu­lar que la adorna y la pro­fun­di­dad de los trabajos».

Ale­jan­dro Batista, el más joven del colec­tivo, opina que «no debe­mos reto­mar lo ya escrito o inves­ti­gado, sino man­te­ner esa memo­ria viva en los pró­xi­mos núme­ros. El pró­ximo paso es seguir com­pi­lando los nue­vos fenó­me­nos cul­tu­ra­les de estos tiem­pos y con­ti­nuar la labor de Fei­jóo, con la luz y el diseño que nos legó».

Han pasado 45 años, y el espí­ritu del Sen­si­ble Zara­pico con­ti­núa cose­chando tra­di­cio­nes y leyen­das a tra­vés de Sig­nos, esa revista que siem­pre con­tará con el apoyo de dece­nas de ami­gos que se resig­nan a dejarla morir den­tro de una caja. (Fran­cis­net Díaz Ron­dón).

Fuente: Van­guar­dia

Revista Signos 63

Monday, May 28th, 2012

Sig­nos anun­cia su número 63: Eros, sexo y relajo

Eros sublime, sexo picante y relajo con orden, así es la apro­xi­ma­ción de Sig­nos a la natu­ra­leza del ser nacio­nal, con el brío de ese Hatuey pri­mi­ge­nio que, según cantó nues­tro más grandeRevista Signos 63. Ilustración de Linares. poeta popu­lar, en los albo­res de la nación espe­raba sobre una roca por su semi­des­nuda amada Gua­rina, mien­tras miraba el cielo «con un cocuyo en la mano / y un gran tabaco en la boca». Del beso nup­cial al mere­tri­cio, de la pícara y meta­fó­rica pala­bra a la frase esca­to­ló­gica, de la ima­gen inge­nua a la mor­bosa, de lo sen­so­rial refi­nado a lo obs­ceno, Sig­nos se abre sen­sual a esa Cuba pene­trante y, en lo que el palo va y viene, se enca­mina nues­tra revista a fes­te­jar su cum­plea­ños 43.

Con­te­nido:

MANUEL MARTÍNEZ CASANOVA
Bajo el signo de Eros
JUAN RAMÓN GONZÁLEZ NARANJO
La ima­gen feme­nina en las revis­tas del medio siglo repu­bli­cano
ALEXIS CASTAÑEDA PÉREZ DE ALEJO
Freud y los graf­fi­tis
EDUARDO GONZÁLEZ BONACHEA
Afro­di­sia­cos y reme­dios crio­llos
JOEL SEQUEDA PÉREZ
La mujer del pró­jimo
LORENZO LUNAR
De Que­vedo a Pepito
FRANCISCO A. RAMOSJOSÉ M. DORTA
Crio­lli­tas: las eró­ti­cas chi­cas de Wil­son
JORGE LUIS RODRÍGUEZ REYES
Cuba: ¿hetai­rismo o mito?
WILLIAMS CALEROJORGE LUIS MEDEROS
El Club de los Tarru­ces: la ver­da­dera his­to­ria
GERBIN LEY GÁLVEZ
Pro­ce­sos car­na­les con jui­cio pen­diente
CASPER DE JONG
El bache más hondo de Cuba
RENÉ BATISTA MORENO
Caza­dor de media­no­che
CELESTE VALDÉS MORALES
Léxico y sexo
YOSS
Pin­go­lo­gía básica cubana

Segunda edición de Signos en 2012

Thursday, January 5th, 2012

Con­voca la revista Sig­nos a enviar cola­bo­ra­cio­nes para edi­ción julio-diciembre

La revista cubana Sig­nos, fun­dada en 1969 por el pro­lí­fico escri­tor y edi­tor cubano Samuel Fei­jóo, con­voca a fol­clo­ris­tas, dibu­jan­tes popu­la­res de Cuba y el extran­jero, perio­dis­tas, his­to­ria­do­res, escri­to­res, fotó­gra­fos e inves­ti­ga­do­res a cola­bo­rar con dibu­jos, foto­gra­fías, tex­tos perio­dís­ti­cos y de fic­ción que se rela­cio­nen con el tema «el fol­clor urbano», aun­que tam­bién se acep­tan cola­bo­ra­cio­nes de tema libre.

La con­vo­ca­to­ria se rea­liza para la edi­ción julio-diciembre de 2012 y las cola­bo­ra­cio­nes pue­den enviarse por correo electrónico.

Desde su fun­da­ción, Sig­nos se ha man­te­nido ape­gada a su tra­di­ción mono­cro­má­tica y su per­fil de núme­ros mono­grá­fi­cos, semi­mo­no­grá­fi­cos o varia­dos. Sus por­ta­das han sido ilus­tra­das por artis­tas de la dimen­sión de Wifredo Lam, René Por­to­ca­rrero y Jean Dubuf­fet. Ha reco­gido en sus pági­nas una con­ti­nua enci­clo­pe­dia de la cul­tura popu­lar en Cuba y otros paí­ses, así como de ten­den­cias poé­ti­cas y grá­fi­cas modernas.

En sus raí­ces tra­di­cio­na­les la revista pone el énfa­sis en los res­ca­tes de pro­ce­sos, tra­di­cio­nes, cos­tum­bres y per­so­na­jes pro­pios de las zonas des­fa­vo­re­ci­das por los medios y espa­cios ins­ti­tu­cio­na­les que pro­mue­ven la cul­tura en su sen­tido más con­ven­cio­nal, para de esa forma darle voz y pre­sen­cia a cul­to­res y estu­dio­sos cuyas bús­que­das se cen­tran en las lla­ma­das peri­fe­rias de lo rural, lo sub­ur­bano y las capas popu­la­res de las ciu­da­des y peque­ños pueblos.

El sitio web de la revista Sig­nos pre­senta su his­to­ria y la cro­no­lo­gía bio­grá­fica de su fun­da­dor, así como noti­cias, comen­ta­rios y un Índice de los número publi­ca­dos durante los últi­mos años de su segunda época, que se encuen­tran dis­po­ni­bles para su des­carga en for­mato PDF. Pró­xi­ma­mente el sitio dis­pon­drá de una página de Gale­ría con foto­gra­fías y mues­tras de la crea­ción grá­fica de Samuel Fei­jóo, los dibu­jan­tes de su grupo Sig­nos y otros cola­bo­ra­do­res que con­ti­núan dando vida a su órbita estética.

Correo elec­tró­nico: anoceto68@gmail.com

 

Premio “Fernando Ortiz”

Monday, November 28th, 2011

Entrega del Premio Ser Fiel a la revista Signos.
El doc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, direc­tor de Sig­nos, recibe el Pre­mio “Fer­nando Ortiz” otor­gado a la revista, de manos de Ada­me­lia Feijóo.

Entre­gan el Pre­mio Inter­na­cio­nal “Fer­nando Ortiz” a la revista Sig­nos

De jol­go­rio anda la vasta fami­lia de la revista Sig­nos, diversa y ver­sá­til si las hay, donde la siner­gia entre alta y “baja” cul­tura es un hecho ya nor­ma­tivo o pro­gra­má­tico si se quiere emplear un tér­mino más rotundo.

Sig­nos ha reci­bido el Pre­mio Inter­na­cio­nal “Fer­nando Ortiz”, otor­gado por la Fun­da­ción homó­nima, que ofrenda y valida la mayo­ría de edad de esta publi­ca­ción en el ámbito cul­tu­ral cubano e internacional.

Mucho que ha bre­gado esa publi­ca­ción: a veces en aguas tor­men­to­sas y tur­bias y a todo se ha sobre­puesto, reto­mando el camino apun­tado por Fei­jóo de: «en la expre­sión de los pue­blos», lema que engloba todo un pro­grama de inclu­sión cul­tu­ral válido y ejer­cido, con lógica rein­ter­pre­ta­ción, por las varias gene­ra­cio­nes que han asu­mido la direc­ción de la revista.

En un texto publi­cado en la revista Esquife he apuntado:

«La revista Sig­nos ha tenido desde sus comien­zos varias eta­pas: hasta el número 35 fue diri­gida por Samuel Fei­jóo, quien la capi­ta­neaba, ofi­ciando de direc­tor, edi­tor, pro­mo­tor, correc­tor de estilo, empla­na­dor, meca­nó­grafo, todo desde el segundo piso de la biblio­teca pro­vin­cial José Martí, al cos­tado del par­que Vidal de Santa Clara, auxi­liado por una secre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res como el recién des­a­pa­re­cido René Batista; los pin­to­res naif del grupo Sig­nos y otra plé­yade de pin­to­res, deci­mis­tas, cuen­te­ros y un sin­fín de ofi­cios que como leza­mia­nos vasos órfi­cos le abrían a Fei­jóo las venas de la nación, de la cul­tura cubana.

«Es muy poco común que al lado de un dibujo de Wifredo Lam, Picasso, René Por­to­ca­rrero, Cleva Solís o Robert Alt­mann apa­rezca en una revista un texto de un des­co­no­cido, y eso muy pocas publi­ca­cio­nes han tenido el pla­cer de archi­var y mucho menos de hacer normativo.

« Samuel Fei­jóo supo nuclear ecléc­ti­ca­mente las voces de la lla­mada alta cul­tura con las voces de los sec­to­res popu­la­res y en esa espe­cie de siner­gia cul­tu­ral con­so­lidó la tra­yec­to­ria de esos míti­cos núme­ros. Detrás del apa­rente caos exis­tía cierto orden que le da a esa revista el grado de sor­presa insó­lita que le atri­buye algún crítico.

«Con la enfer­me­dad y pos­te­rior desa­pa­ri­ción física de Samuel Fei­jóo, la revista estuvo en peli­gro de fene­cer y es justo donde se ini­cia su nueva época bajo la direc­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Car­los Alé Mauri.

« Desde el año 1996 y en el número 43, asume la direc­ción Ricardo Rive­rón Rojas y es edi­tada y coor­di­nada alter­na­ti­va­mente por René Batista y Yamil Díaz.

El poeta y edi­tor Ricardo Rive­rón la diri­gió hasta el número 59. Poco antes asu­mió como edi­tor Edel­mis Anoceto, y los dos núme­ros res­tan­tes han sidos diri­gi­dos por el pro­fe­sor e inves­ti­ga­dor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova secun­dado por el redac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde hace unos meses se abrió un sitio web dedi­cado a la revista Sig­nos, el cual fue creado y es aten­dido por Car­los Alé Mauri».

El 24 de noviem­bre de 2011 a las 3:00 de la tarde fue el día y hora seña­la­dos para el aga­sajo a la revista. El lugar, la Sala Caturla de la Biblio­teca Pro­vin­cial Martí, lugar memo­ra­ble y casi sagrado para la cul­tura villa­cla­reña: allí fue­ron hon­ra­dos los res­tos del Che Guevara.

Allí, a lleno total, le fue entre­gado el Adjá, repre­sen­ta­tivo del Pre­mio, al doc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, direc­tor de la revista Sig­nos, por la licen­ciada Tri­ni­dad Pérez, vice­pre­si­denta de la Fun­da­ción Fer­nando Ortiz. Entre los méri­tos se mencionó:

«Como reco­no­ci­miento a la vida y la obra de Samuel Fei­jóo, su crea­dor y prin­ci­pal ins­pi­ra­dor, quien logró nuclear y moti­var a un amplio con­junto de cola­bo­ra­do­res cuba­nos y de otros países.

«Por el sos­te­nido tra­bajo de varias gene­ra­cio­nes de escri­to­res, artis­tas popu­la­res, cuen­te­ros, poe­tas, dicha­ra­che­ros, dibu­jan­tes, pin­to­res, fotó­gra­fos y todo aquel capaz de apor­tar sus sig­nos inde­le­bles a la razón de ser de esta revista.

«Por con­ver­tirse, durante algo más de cua­tro déca­das, en una obra de refe­ren­cia para el cono­ci­miento de la cul­tura popu­lar tra­di­cio­nal cubana, espe­cial­mente las tra­di­cio­nes ora­les y resal­tar sus valo­res patri­mo­nia­les en la memo­ria de la nación.

«Por la voca­ción de con­ti­nui­dad en las nue­vas gene­ra­cio­nes, así como por la capa­ci­dad de con­vo­ca­to­ria de diver­sos auto­res de Amé­rica Latina y el Caribe».

Ese pre­mio es el más alto reco­no­ci­miento otor­gado por la Fun­da­ción «Fer­nando Ortiz» en el campo de los estu­dios e inves­ti­ga­cio­nes socio­cul­tu­ra­les por con­cepto de la obra o acti­vi­dad de toda una vida y sólo se entre­gará por una vez a cada galar­do­nado. Desde que se ins­tauró en 1997 lo han reci­bido impor­tan­tes artis­tas e ins­ti­tu­cio­nes cul­tu­ra­les y es la pri­mera vez que es otor­gado a una publi­ca­ción perió­dica y por demás, radi­cada en el inte­rior del país.

Entre los artis­tas pre­mia­dos ante­rior­mente están: Arge­liers León en 1998, Sal­va­dor Bueno en el 2000, Luis Bel­trán Repetto, de España; Kat­he­rine Dun­ham, de EE.UU; y Euse­bio Leal Spen­gler, todos en el 2005; y entre las ins­ti­tu­cio­nes: el Con­junto Fol­kló­rico Nacio­nal de Cuba, en el 2008 y la ORCALC –Ofi­cina Regio­nal de Cul­tura para Amé­rica Latina y El Caribe– de la UNESCO de Cuba en el 2010.

Pre­sen­tes tam­bién a la hora de la entrega se encon­tra­ban Ada­me­lia Fei­jóo, hija del legen­da­rio Samuel; el doc­tor Jesús Guan­che y la mayo­ría de fun­da­do­res y cola­bo­ra­do­res de la revista. Al acto le suce­dió un brin­dis con los cola­bo­ra­do­res e invi­ta­dos en el patio de la UNEAC villaclareña.

Fue y es fiesta, cele­bra­ción del signo cul­tu­ral y de la sin­gu­lar revista Sig­nos. (Jorge Luis Rodrí­guez Reyes).

Sábado del Libro de La Habana

Tuesday, November 8th, 2011

Signos: la verdadera historia.
Cubierta del libro de Sil­via Padrón Jomet.

Pre­sen­tan Sig­nos, la ver­da­dera his­to­ria en el Sábado del Libro de La Habana

Sig­nos, la ver­da­dera his­to­ria, de la inves­ti­ga­dora Sil­via Padrón Jomet, fue pre­sen­tado el 5 de noviem­bre en el tra­di­cio­nal Sábado del libro de la Plaza de Armas de La Habana Vieja.

La obra de Padrón Jomet, uno de los Pre­mios Fun­da­ción de la Ciu­dad de Santa Clara 2010, incluye tes­ti­mo­nios fun­da­cio­na­les que recu­pe­ran la hue­lla y la his­to­ria de la revista Sig­nos y de su infa­ti­ga­ble crea­dor, el escri­tor Samuel Feijóo.

Sobre esta obra y sus apor­tes expresa el escri­tor Víc­tor Casaus:

Saludo la apa­ri­ción de esta ‘ver­da­dera his­to­ria de Sig­nos’, con­ce­bida desde la com­ple­ji­dad siem­pre nece­sa­ria y de la inme­dia­tez y la capa­ci­dad de comu­ni­ca­ción que este género pone en las manos de los crea­do­res autén­ti­cos. Sí: ‘el arte es la gra­cia de hacer feli­ces s los demás, como declara declara con inge­nui­dad y ter­nura una de las voces reuni­das aquí. Y este libro es prueba múl­ti­ple de esa ver­dad compartida”.

Silvia Padrón Jomet.
Sil­via Padrón Jomet recibe un reco­no­ci­miento por su obra y su labor cultural.

Sil­via Padrón Jomet es escri­tora, edi­tora e inves­ti­ga­dora. Gra­duada de Letras por la Uni­ver­si­dad Cen­tral de Las Villas. Diplo­mada de Antro­po­lo­gía por la Fun­da­ción “Fer­nando Ortiz”. Diplo­mada de Socio­lo­gía (Prác­ti­cas Cul­tu­ra­les) y Más­ter en Estu­dios lingüístico-editoriales his­pá­ni­cos, ambos por la Uni­ver­si­dad Cen­tral de Las Villas.

Ha publi­cado los libros Gerardo Cas­te­lla­nos, agente secreto de José Martí (Edi­to­rial Capiro, 2002), Joa­quín Díaz-Marrero: un gua­jiro que pensó en décima (Edi­to­rial Capiro, 2003) y La dimen­sión cul­tu­ral de Samuél Fei­jóo (Cen­tro de Inves­ti­ga­cio­nes y Desa­rro­llo de la Cul­tura Cubana “Juan Marinello”).

En 2006 obtuvo la beca de crea­ción lite­ra­ria Ciu­dad del Che por su pro­yecto de libro “Gui­ta­rras al cen­tro de la isla”.

Ha sido mere­ce­dora de pre­mios y reco­no­ci­mien­tos nacio­na­les e inter­na­cio­na­les en even­tos de inves­ti­ga­ción socio­cul­tu­ral y cuenta con la Meda­lla por los 30 años de la Aca­de­mia de Cien­cias de Cuba.

Sus artícu­los y rese­ñas pue­den encon­trarse en publi­ca­cio­nes impre­sas o digi­ta­les: La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, Del Caribe, Catauro, La Jiri­bi­lla, Umbral, Ariel, Islas, Sig­nos, entre otras.

Actual­mente se desem­peña como pro­fe­sora de Cul­tura Popu­lar y Tra­di­cio­nes Rura­les en el Cen­tro de Supera­ción Cul­tu­ral de Villa Clara. (Con notas de Arís­ti­des Vega Chapú).

Museo Nacional de Bellas Artes

Tuesday, November 8th, 2011

Cubierta de la revista Signos 61.

Pre­sen­tan la revista Sig­nos en el Museo Nacio­nal de Bellas Artes

Como un hecho tras­cen­dente se puede cata­lo­gar que la revista Sig­nos, fun­dada por el sin­gu­lar Samuel Fei­jóo, fuera pre­sen­tada el pasado sábado cinco de noviem­bre en el haba­nero Museo Nacio­nal de Bellas Artes.

Sig­nos, que alcanza ahora 61 núme­ros, ha tenido desde sus comien­zos varias eta­pas: hasta el número 35 fue diri­gida por Samuel Fei­jóo, quien la capi­ta­neaba, ofi­ciando de direc­tor, edi­tor, pro­mo­tor, correc­tor de estilo, empla­na­dor, meca­nó­grafo, todo desde el segundo piso de la biblio­teca pro­vin­cial “Martí”, al cos­tado del par­que Vidal de Santa Clara, auxi­liado por una secre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res como el recién des­a­pa­re­cido René Batista; los pin­to­res naif del grupo Sig­nos y otra plé­yade de pin­to­res, deci­mis­tas, cuen­te­ros y otro sin­fín de ofi­cios que como leza­mia­nos vasos órfi­cos le abrían a Fei­jóo las venas de la nación, de la cul­tura cubana.

Es muy poco común que al lado de un dibujo de Wifredo Lam, Picasso, René Por­to­ca­rrero, Cleva Solís o Robert Alt­mann apa­rezca en una revista un texto de un des­co­no­cido y eso muy pocas publi­ca­cio­nes han tenido el pla­cer de archi­var y mucho menos de hacer normativo.

Samuel Fei­jóo. supo nuclear ecléc­ti­ca­mente las voces de la lla­mada alta cul­tura a las voces de los sec­to­res popu­la­res y en esa espe­cie de siner­gia cul­tu­ral con­so­lidó la tra­yec­to­ria de esos míti­cos núme­ros. Donde detrás del apa­rente caos exis­tía cierto orden que le da a esa revista el grado de sor­presa insó­lita que le atri­buye algún crítico.

Con la enfer­me­dad y pos­te­rior desa­pa­ri­ción física de S. Fei­jóo, la revista estuvo en peli­gro de fene­cer y es justo donde se ini­cia su nueva época bajo la direc­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Car­los Alé Mauri.

Desde el año 1996 y en el número 43 asume la direc­ción Ricardo Rive­rón Rojas y es edi­tada y coor­di­nada suce­via­mente por Car­los Alé Mauri, René Batista y Yamil Díaz.

El poeta y edi­tor Ricardo Rive­rón la diri­gió hasta el número 59, núme­ros antes asu­mió como edi­tor Edel­mis Anoceto y los dos núme­ros res­tan­tes han sidos diri­gi­dos por Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, y como redac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde hace unos meses se abrió un sitio web [1] dedi­cado a la revista Sig­nos, el cual fue creado y es aten­dido por Car­los Alé Mauri.

A todos les debe­mos agra­de­cer el afán por man­te­ner vivo el legado feijoseano.

Recién aca­ban de otor­garle a la revista el Pre­mio “Fer­nando Ortiz” (aún sin entre­gar) y es cuando se pre­senta su número 61 en el emble­má­tico museo habanero.

El número 61, “Sig­nos del Mar” [2], cuenta con dibu­jos de por­tada, viñe­tas de pre­sen­ta­ción y capi­tu­la­res de Ana Lilian Lobato Rodrí­guez, ade­más, bellos dibu­jos de aves y peces del mar del joven Arnaldo Toledo Soto­longo, aún estu­diante de arqui­tec­tura y tam­bién otro acer­ca­miento plás­tico, esta vez bajo la firma de Luis Ángel Leiva Váz­quez, quien dibuja una espe­cie ictio­lo­gía apó­crifa donde recrea las posi­bles imá­ge­nes de peces par­tiendo de la pala­bra PEZ: pez-te, pes-tillo, pez-cozón, pez-ón, pez-uña, pez-ado, pez-cueso, pez-eta, pez-ticida.

Ade­más, “Sig­nos del Mar” cuenta con más de quince tex­tos que desde dife­ren­tes enfo­ques nos aden­tran en la cul­tura del mar. De ese mar que nos rodea y apri­siona en un abrazo cir­cuns­crito a múl­ti­ple lec­tu­ras: “La mal­dita cir­cuns­tan­cia del mar por todas par­tes”… nos dice Vir­gi­lio Piñera en tan elo­cuente y recu­rrido poema.

El pon­tón de San Pas­cual, pla­tos de maris­cos, refra­nes, muje­res de arena, carro­zas mari­nas, idio­lec­tos y jer­gas cos­te­ras, cuen­tos, poe­mas, el polé­mico ori­gen de la salsa de perro, la cigua­tera y otras temá­ti­cas des­bor­dan el número marino de esta última entrega de Sig­nos.

Uno de los amplios pasi­llos del patio inte­rior del Museo Nacio­nal de Bellas Artes fue el lugar brin­dado para la pre­sen­ta­ción. Allí, en pre­sen­cia de Ada­me­lia Fei­jóo, hija de Samuel y un público, aun­que no tan amplio, lleno de per­so­na­li­da­des como la artista plás­tica Zaida del Río, se pre­sentó este número 61.

Las pala­bras, fue­ron pro­nun­cia­das por el escri­tor Jorge Ángel Her­nán­dez Pérez, quien reco­rrió no solo el índice temá­tico del número sino la his­to­ria de la revista. Lo acom­pa­ña­ban, su actual direc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, el actual edi­tor Edel­mis Anoceto y el tam­bién actual redac­tor de la revista Jesús Díaz Rojas, ade­más del entu­siasta Eve­lio César Piñeiro Sace­rio, desig­nado por el museo para orga­ni­zar la actividad.

Antes, una talen­tosa narra­dora oral, nos recordó cómo lle­gaba Samuel a las ter­tu­lias de los Vitier y Eli­seo en la Biblio­teca Nacio­nal y narró, emo­tiva y pre­cisa, dos cuen­tos de Eli­seo Diego que le dio un aire jugla­resco a la pri­mera parte de la presentación.

Varias veces, en el largo viaje de regreso de Ciu­dad de la Habana a Santa Clara, sen­tado a la dies­tra del edi­tor Edel­mis Anoceto, habla­mos de la revista, de su pro­yec­ción inme­diata y futura: se pre­para un número dedi­cado a Fei­jóo y el siguiente dedi­cado al ero­tismo, los cua­les aún están abier­tos a colaboradores.

Ima­giné por algún rin­cón de aquel inmenso museo a Fei­jóo que por su renuen­cia a las fotos desis­tió de pre­sen­tarse, al igual que algu­nos de los encum­bra­dos miem­bros del con­sejo edi­to­rial resi­den­tes en la Habana, los cua­les jamás sabré los moti­vos de sus ausencias.

Pero a él lo quise ima­gi­nar allí, escu­dado detrás de una de esas pare­des espiando y mur­mu­rando el suceso junto a René. Sacán­dole lasca a los pre­sen­tes y mucho más, pero mucho, a los ausen­tes. (Jorge Luis Rodrí­guez Reyes).

Notas

1. www.revistasignos.com

2. Aun­que no siem­pre sus núme­ros fue­ron mono­grá­fi­cos todos tuvie­ron un tema cen­tral. Este número 61 es “La cul­tura del mar”.

Revista Signos 61

Monday, July 4th, 2011

La revista Sig­nos número 61 anun­cia “Sig­nos del mar”

 

La geo­gra­fía nues­tra deter­mina que todos los cuba­nos viva­mos rela­ti­va­mente cerca de la costa. Es por ello que viento en popa y a toda vela, Sig­nos no se acoge al refrán «tinRevista Signos 61. Viñeta.ta de pulpo no escribe en papel» y per­siste en sacar a flote las esen­cias de nues­tra llave del golfo para que no que­den allí vara­das o a la deriva. Mare­ja­das de letra y grá­fica pro­pone este número: la mar ten­día o en calma, el pez grande que se come al chi­quito, el que muere por la boca y se con­vierte en pesca’o en nevera, en sar­dina en lata o en apo­rreado; sig­nos de la vida marí­tima y cos­tera, de los pes­ca­do­res de ori­lla y mar aden­tro, hom­bres de nave­ga­ción. Ori­gen de la vida, en fin, el mar.

Manuel Mar­tí­nez Casa­nova / La mís­tica fatal del agua por todas partes

Berhta Águila Guz­mán / Con­tra viento y marea el San Pas­qual

Mariana Pérez Pérez / Sus­tan­cia cós­mica, el mar (en la décima)

Dibu­jos de Arnaldo Toledo Sotolongo.

Eduardo Gon­zá­lez Bona­chea / La cigua­tera, medi­cina y folclor

María Aleyda Her­nán­dez / Vici­si­tu­des de una filó­loga en busca del ori­gen de la Salsa de perro

Lorenzo Lunar / Reina del Caribe

El mar canta a lo lejos / (cuento, poema, can­ción): Roge­lio Menén­dez Gallo / Emi­lio Comas Paret / Jorge Luis Mede­ros Betan­court / Joel Jover / Adolfo Martí Fuen­tes / Eduardo Quincoso

Tania Rodrí­guez Vilar / La jerga de los pes­ca­do­res en Isa­bela de Sagua

Jesús Díaz Rojas / Refra­nes pes­ca­dos en un latón de basura

Dibu­jos de Luis Ángel Leiva Vázquez .

Ale­xis Cas­ta­ñeda Pérez de Alejo / Las muje­res efí­me­ras de Jua­nito Sarmiento

Ale­jan­dro Batista López / El mar en las carrozas

Sila quin­tana machado / De cómo Basulto se vol­vió mar

Alci­des Rivera Her­nán­dez / Desde una aldea de pescadores

Viñe­tas: Ana Lilian Lobato Rodríguez.

Día del Libro Cubano

Thursday, March 31st, 2011

Lorenzo Lunar y Mirta Ibarra, en la librería La piedra Lunar.
El escri­tor Lorenzo Lunar junto a la actriz Mirta Iba­rra en la libre­ría La Pie­dra Lunar.

Samuel Fei­jóo y el libro cubano en La pie­dra lunar

En este tingo talango
de la cosa surrea­lista
en que Fei­jóo no se alista
a Anido le zumba el mango.

Empe­zar por el final es una de las téc­ni­cas que se usa en muchas de las bue­nas his­to­rias. Como hay tan­tas cosas bue­nas que con­tar, empe­zaré por el final; por­que justo al final de la her­mosa mañana que tuvi­mos con Alberto Anido, a Lorenzo le salió esa cuarteta de no sé dónde, de esa maña que tiene, ese don.

Pero cier­ta­mente, no pudie­ron sus cua­tro ver­sos superar lo ante­rior, la lle­gada de los ami­gos: Borrell, con su res­pe­tuoso deseo de que todo nos salga bien; Leida Que­sada, con sus sabios con­se­jos; Bessi, quien obse­quió a La pie­dra lunar algu­nos núme­ros del bole­tín cul­tu­ral Guamo; Daily, nues­tra cura­dora; Maritza Marrero, que donó a nues­tro club de lec­to­res el libro Yo Publio, de Raúl Martínez…

La lle­gada de Alberto Anido, con su paso lento y pun­tual. El deli­cioso café que pre­paró Rebeca. Y aún con todo aque­llo que pare­cía mágico, por cierta par­si­mo­nia que en algún momento per­cibí en el ambiente, por la per­fecta manera en que todos esta­ban colo­ca­dos a pesar del poco espa­cio, aún así, nada supera a Lorenzo y a Alberto Anido al lado del cua­dro que este último donó a La pie­dra lunar, nada mejor que las manos de ambos acer­cán­dose al cris­tal y acer­cán­do­nos a la his­to­ria que se escon­día detrás de la figura; una his­to­ria terri­ble como tan­tas, pero que adquiere otra dimen­sión en la pin­tura, la dimen­sión de un amor bello y vio­lento. El título: Ale­go­ría sobre la bús­queda del amor abso­luto por el camino del cri­men.

La tarde ven­dría car­gada de sor­pren­den­tes mati­ces. Casi al cie­rre se pre­sentó el número 60 de la revista Sig­nos, Cuba via­jera, y apa­re­ció en la libre­ría el señor Pati­lla, ¡el último impre­sor de Samuel Fei­jóo! Llegó y pare­ciera que el de “alma sen­ci­lla” estu­viera pre­sente; pues, al con­tar anéc­do­tas, el impre­sor aún le exi­gía a Fei­jóo unas alpar­ga­tas pro­me­ti­das. Otras his­to­rias lle­ga­ron de la voz de Paquito. Y de Nano, quien a decir de Lorenzo es una adqui­si­ción de La pie­dra… Un hom­bre que ha bebido los libros de Fei­jóo, que sabe de memo­ria sus poe­mas, y nadie había dado con él. Un hom­bre que merece, para él solo, toda una tarde.

Así fue el día. Entre ami­gos que brin­da­mos con buen ron. Entre can­cio­nes que inclu­ye­ron frag­men­tos de una con­tro­ver­sia entre Justo Vega y Adolfo Alfonso. Entre las ense­ñan­zas que nos dejó la entre­vista pública que Lorenzo le hiciera a Ato­cha, ese show man de vein­ti­dós años que no le teme a los cris­ta­les, al filo del machete, al fuego, a las altu­ras, y que al hablar sobre el ham­bre espi­ri­tual con­fiesa que “cuando uno tiene ham­bre sale a bus­car comida”, para que Lorenzo comentara:

Aquel que no corre vuela
y es duro coger la mocha
por ese este chama, Ato­cha,
pre­fi­rió comer candela.

Fue un día de cum­plea­ños espe­cia­les. Inol­vi­da­ble, pero no único. Este es solo el prin­ci­pio, pero recor­de­mos que muchas de las mejo­res his­to­rias empie­zan por el final. (Lorenzo Lunar)

Revista Signos 59

Thursday, November 25th, 2010

Cubierta de la revista Signos 59.

Artes, tare­cos y arti­lu­gios en el número 59 de la revista Sig­nos

El lunes 15 de noviem­bre de 2010 fue pre­sen­tado en la libre­ría Pepe Medina, de Santa Clara, el número 59 de la revista Sig­nos.

Des­pués de los fes­te­jos por los 40 años de tri­buto a la cul­tura nacio­nal y de amor a sus lec­to­res y pró­xima a cum­plir los 41, nue­vos aires reco­rren las ávi­das pági­nas de la revista que fun­dara Samuel Fei­jóo en noviem­bre de 1969.

El afán es como siem­pre dar a cono­cer el extenso domi­nio de nues­tra crea­ción popu­lar tradicional.

Pluma, pin­cel y lente se apres­tan ahora a refle­jar —mues­tra­rio incom­pleto para pesar de revista— los disí­mi­les «tare­cos» crea­dos por los inge­nio­sos cuba­nos del campo y la ciu­dad. Bajo el enun­ciado de «ARTES, TARECOS, ARTILUGIOS» se reco­gen pie­zas artís­ti­cas, arte­sa­nías, herra­mien­tas, orna­men­tos y ense­res diver­sos que acom­pa­ñan al hom­bre en la labor y en las horas de ocio, obje­tos de todo tipo sin los cua­les su exis­ten­cia sería inimaginable.

La revista incluye tex­tos de divul­ga­ción, inves­ti­ga­ción, perio­dís­ti­cos y crí­ti­cos de Joel Sequeda Pérez, Ernesto Miguel Flei­tes, Jesús Guan­che Pérez, Teresa de Jesús Her­nán­dez Ruiz, Roberto Áva­los Machado, Yay­sis Ojeda Bece­rra, Juan Eduardo Ber­nal Eche­men­día, Rolando Gon­zá­lez Reyes, Roge­lio Menén­dez Gallo y Ama­dor Her­nán­dez Her­nán­dez, ade­más de dibu­jos de Lisy

Cuba y Ale­jan­dro Batista, y una amplia mues­tra de la obra del fotó­grafo Eri­da­neo Sacramento.

Las pala­bras de pre­sen­ta­ción estu­vie­ron a cargo de la escri­tora e inves­ti­ga­dora Sil­via Padrón.