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Revista Signos 63

Monday, May 28th, 2012

Sig­nos anun­cia su número 63: Eros, sexo y relajo

Eros sublime, sexo picante y relajo con orden, así es la apro­xi­ma­ción de Sig­nos a la natu­ra­leza del ser nacio­nal, con el brío de ese Hatuey pri­mi­ge­nio que, según cantó nues­tro más grandeRevista Signos 63. Ilustración de Linares. poeta popu­lar, en los albo­res de la nación espe­raba sobre una roca por su semi­des­nuda amada Gua­rina, mien­tras miraba el cielo «con un cocuyo en la mano / y un gran tabaco en la boca». Del beso nup­cial al mere­tri­cio, de la pícara y meta­fó­rica pala­bra a la frase esca­to­ló­gica, de la ima­gen inge­nua a la mor­bosa, de lo sen­so­rial refi­nado a lo obs­ceno, Sig­nos se abre sen­sual a esa Cuba pene­trante y, en lo que el palo va y viene, se enca­mina nues­tra revista a fes­te­jar su cum­plea­ños 43.

Con­te­nido:

MANUEL MARTÍNEZ CASANOVA
Bajo el signo de Eros
JUAN RAMÓN GONZÁLEZ NARANJO
La ima­gen feme­nina en las revis­tas del medio siglo repu­bli­cano
ALEXIS CASTAÑEDA PÉREZ DE ALEJO
Freud y los graf­fi­tis
EDUARDO GONZÁLEZ BONACHEA
Afro­di­sia­cos y reme­dios crio­llos
JOEL SEQUEDA PÉREZ
La mujer del pró­jimo
LORENZO LUNAR
De Que­vedo a Pepito
FRANCISCO A. RAMOSJOSÉ M. DORTA
Crio­lli­tas: las eró­ti­cas chi­cas de Wil­son
JORGE LUIS RODRÍGUEZ REYES
Cuba: ¿hetai­rismo o mito?
WILLIAMS CALEROJORGE LUIS MEDEROS
El Club de los Tarru­ces: la ver­da­dera his­to­ria
GERBIN LEY GÁLVEZ
Pro­ce­sos car­na­les con jui­cio pen­diente
CASPER DE JONG
El bache más hondo de Cuba
RENÉ BATISTA MORENO
Caza­dor de media­no­che
CELESTE VALDÉS MORALES
Léxico y sexo
YOSS
Pin­go­lo­gía básica cubana

Segunda edición de Signos en 2012

Thursday, January 5th, 2012

Con­voca la revista Sig­nos a enviar cola­bo­ra­cio­nes para edi­ción julio-diciembre

La revista cubana Sig­nos, fun­dada en 1969 por el pro­lí­fico escri­tor y edi­tor cubano Samuel Fei­jóo, con­voca a fol­clo­ris­tas, dibu­jan­tes popu­la­res de Cuba y el extran­jero, perio­dis­tas, his­to­ria­do­res, escri­to­res, fotó­gra­fos e inves­ti­ga­do­res a cola­bo­rar con dibu­jos, foto­gra­fías, tex­tos perio­dís­ti­cos y de fic­ción que se rela­cio­nen con el tema «el fol­clor urbano», aun­que tam­bién se acep­tan cola­bo­ra­cio­nes de tema libre.

La con­vo­ca­to­ria se rea­liza para la edi­ción julio-diciembre de 2012 y las cola­bo­ra­cio­nes pue­den enviarse por correo electrónico.

Desde su fun­da­ción, Sig­nos se ha man­te­nido ape­gada a su tra­di­ción mono­cro­má­tica y su per­fil de núme­ros mono­grá­fi­cos, semi­mo­no­grá­fi­cos o varia­dos. Sus por­ta­das han sido ilus­tra­das por artis­tas de la dimen­sión de Wifredo Lam, René Por­to­ca­rrero y Jean Dubuf­fet. Ha reco­gido en sus pági­nas una con­ti­nua enci­clo­pe­dia de la cul­tura popu­lar en Cuba y otros paí­ses, así como de ten­den­cias poé­ti­cas y grá­fi­cas modernas.

En sus raí­ces tra­di­cio­na­les la revista pone el énfa­sis en los res­ca­tes de pro­ce­sos, tra­di­cio­nes, cos­tum­bres y per­so­na­jes pro­pios de las zonas des­fa­vo­re­ci­das por los medios y espa­cios ins­ti­tu­cio­na­les que pro­mue­ven la cul­tura en su sen­tido más con­ven­cio­nal, para de esa forma darle voz y pre­sen­cia a cul­to­res y estu­dio­sos cuyas bús­que­das se cen­tran en las lla­ma­das peri­fe­rias de lo rural, lo sub­ur­bano y las capas popu­la­res de las ciu­da­des y peque­ños pueblos.

El sitio web de la revista Sig­nos pre­senta su his­to­ria y la cro­no­lo­gía bio­grá­fica de su fun­da­dor, así como noti­cias, comen­ta­rios y un Índice de los número publi­ca­dos durante los últi­mos años de su segunda época, que se encuen­tran dis­po­ni­bles para su des­carga en for­mato PDF. Pró­xi­ma­mente el sitio dis­pon­drá de una página de Gale­ría con foto­gra­fías y mues­tras de la crea­ción grá­fica de Samuel Fei­jóo, los dibu­jan­tes de su grupo Sig­nos y otros cola­bo­ra­do­res que con­ti­núan dando vida a su órbita estética.

Correo elec­tró­nico: anoceto68@gmail.com

 

Premio “Fernando Ortiz”

Monday, November 28th, 2011

Entrega del Premio Ser Fiel a la revista Signos.
El doc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, direc­tor de Sig­nos, recibe el Pre­mio “Fer­nando Ortiz” otor­gado a la revista, de manos de Ada­me­lia Feijóo.

Entre­gan el Pre­mio Inter­na­cio­nal “Fer­nando Ortiz” a la revista Sig­nos

De jol­go­rio anda la vasta fami­lia de la revista Sig­nos, diversa y ver­sá­til si las hay, donde la siner­gia entre alta y “baja” cul­tura es un hecho ya nor­ma­tivo o pro­gra­má­tico si se quiere emplear un tér­mino más rotundo.

Sig­nos ha reci­bido el Pre­mio Inter­na­cio­nal “Fer­nando Ortiz”, otor­gado por la Fun­da­ción homó­nima, que ofrenda y valida la mayo­ría de edad de esta publi­ca­ción en el ámbito cul­tu­ral cubano e internacional.

Mucho que ha bre­gado esa publi­ca­ción: a veces en aguas tor­men­to­sas y tur­bias y a todo se ha sobre­puesto, reto­mando el camino apun­tado por Fei­jóo de: «en la expre­sión de los pue­blos», lema que engloba todo un pro­grama de inclu­sión cul­tu­ral válido y ejer­cido, con lógica rein­ter­pre­ta­ción, por las varias gene­ra­cio­nes que han asu­mido la direc­ción de la revista.

En un texto publi­cado en la revista Esquife he apuntado:

«La revista Sig­nos ha tenido desde sus comien­zos varias eta­pas: hasta el número 35 fue diri­gida por Samuel Fei­jóo, quien la capi­ta­neaba, ofi­ciando de direc­tor, edi­tor, pro­mo­tor, correc­tor de estilo, empla­na­dor, meca­nó­grafo, todo desde el segundo piso de la biblio­teca pro­vin­cial José Martí, al cos­tado del par­que Vidal de Santa Clara, auxi­liado por una secre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res como el recién des­a­pa­re­cido René Batista; los pin­to­res naif del grupo Sig­nos y otra plé­yade de pin­to­res, deci­mis­tas, cuen­te­ros y un sin­fín de ofi­cios que como leza­mia­nos vasos órfi­cos le abrían a Fei­jóo las venas de la nación, de la cul­tura cubana.

«Es muy poco común que al lado de un dibujo de Wifredo Lam, Picasso, René Por­to­ca­rrero, Cleva Solís o Robert Alt­mann apa­rezca en una revista un texto de un des­co­no­cido, y eso muy pocas publi­ca­cio­nes han tenido el pla­cer de archi­var y mucho menos de hacer normativo.

« Samuel Fei­jóo supo nuclear ecléc­ti­ca­mente las voces de la lla­mada alta cul­tura con las voces de los sec­to­res popu­la­res y en esa espe­cie de siner­gia cul­tu­ral con­so­lidó la tra­yec­to­ria de esos míti­cos núme­ros. Detrás del apa­rente caos exis­tía cierto orden que le da a esa revista el grado de sor­presa insó­lita que le atri­buye algún crítico.

«Con la enfer­me­dad y pos­te­rior desa­pa­ri­ción física de Samuel Fei­jóo, la revista estuvo en peli­gro de fene­cer y es justo donde se ini­cia su nueva época bajo la direc­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Car­los Alé Mauri.

« Desde el año 1996 y en el número 43, asume la direc­ción Ricardo Rive­rón Rojas y es edi­tada y coor­di­nada alter­na­ti­va­mente por René Batista y Yamil Díaz.

El poeta y edi­tor Ricardo Rive­rón la diri­gió hasta el número 59. Poco antes asu­mió como edi­tor Edel­mis Anoceto, y los dos núme­ros res­tan­tes han sidos diri­gi­dos por el pro­fe­sor e inves­ti­ga­dor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova secun­dado por el redac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde hace unos meses se abrió un sitio web dedi­cado a la revista Sig­nos, el cual fue creado y es aten­dido por Car­los Alé Mauri».

El 24 de noviem­bre de 2011 a las 3:00 de la tarde fue el día y hora seña­la­dos para el aga­sajo a la revista. El lugar, la Sala Caturla de la Biblio­teca Pro­vin­cial Martí, lugar memo­ra­ble y casi sagrado para la cul­tura villa­cla­reña: allí fue­ron hon­ra­dos los res­tos del Che Guevara.

Allí, a lleno total, le fue entre­gado el Adjá, repre­sen­ta­tivo del Pre­mio, al doc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, direc­tor de la revista Sig­nos, por la licen­ciada Tri­ni­dad Pérez, vice­pre­si­denta de la Fun­da­ción Fer­nando Ortiz. Entre los méri­tos se mencionó:

«Como reco­no­ci­miento a la vida y la obra de Samuel Fei­jóo, su crea­dor y prin­ci­pal ins­pi­ra­dor, quien logró nuclear y moti­var a un amplio con­junto de cola­bo­ra­do­res cuba­nos y de otros países.

«Por el sos­te­nido tra­bajo de varias gene­ra­cio­nes de escri­to­res, artis­tas popu­la­res, cuen­te­ros, poe­tas, dicha­ra­che­ros, dibu­jan­tes, pin­to­res, fotó­gra­fos y todo aquel capaz de apor­tar sus sig­nos inde­le­bles a la razón de ser de esta revista.

«Por con­ver­tirse, durante algo más de cua­tro déca­das, en una obra de refe­ren­cia para el cono­ci­miento de la cul­tura popu­lar tra­di­cio­nal cubana, espe­cial­mente las tra­di­cio­nes ora­les y resal­tar sus valo­res patri­mo­nia­les en la memo­ria de la nación.

«Por la voca­ción de con­ti­nui­dad en las nue­vas gene­ra­cio­nes, así como por la capa­ci­dad de con­vo­ca­to­ria de diver­sos auto­res de Amé­rica Latina y el Caribe».

Ese pre­mio es el más alto reco­no­ci­miento otor­gado por la Fun­da­ción «Fer­nando Ortiz» en el campo de los estu­dios e inves­ti­ga­cio­nes socio­cul­tu­ra­les por con­cepto de la obra o acti­vi­dad de toda una vida y sólo se entre­gará por una vez a cada galar­do­nado. Desde que se ins­tauró en 1997 lo han reci­bido impor­tan­tes artis­tas e ins­ti­tu­cio­nes cul­tu­ra­les y es la pri­mera vez que es otor­gado a una publi­ca­ción perió­dica y por demás, radi­cada en el inte­rior del país.

Entre los artis­tas pre­mia­dos ante­rior­mente están: Arge­liers León en 1998, Sal­va­dor Bueno en el 2000, Luis Bel­trán Repetto, de España; Kat­he­rine Dun­ham, de EE.UU; y Euse­bio Leal Spen­gler, todos en el 2005; y entre las ins­ti­tu­cio­nes: el Con­junto Fol­kló­rico Nacio­nal de Cuba, en el 2008 y la ORCALC –Ofi­cina Regio­nal de Cul­tura para Amé­rica Latina y El Caribe– de la UNESCO de Cuba en el 2010.

Pre­sen­tes tam­bién a la hora de la entrega se encon­tra­ban Ada­me­lia Fei­jóo, hija del legen­da­rio Samuel; el doc­tor Jesús Guan­che y la mayo­ría de fun­da­do­res y cola­bo­ra­do­res de la revista. Al acto le suce­dió un brin­dis con los cola­bo­ra­do­res e invi­ta­dos en el patio de la UNEAC villaclareña.

Fue y es fiesta, cele­bra­ción del signo cul­tu­ral y de la sin­gu­lar revista Sig­nos. (Jorge Luis Rodrí­guez Reyes).

Sábado del Libro de La Habana

Tuesday, November 8th, 2011

Signos: la verdadera historia.
Cubierta del libro de Sil­via Padrón Jomet.

Pre­sen­tan Sig­nos, la ver­da­dera his­to­ria en el Sábado del Libro de La Habana

Sig­nos, la ver­da­dera his­to­ria, de la inves­ti­ga­dora Sil­via Padrón Jomet, fue pre­sen­tado el 5 de noviem­bre en el tra­di­cio­nal Sábado del libro de la Plaza de Armas de La Habana Vieja.

La obra de Padrón Jomet, uno de los Pre­mios Fun­da­ción de la Ciu­dad de Santa Clara 2010, incluye tes­ti­mo­nios fun­da­cio­na­les que recu­pe­ran la hue­lla y la his­to­ria de la revista Sig­nos y de su infa­ti­ga­ble crea­dor, el escri­tor Samuel Feijóo.

Sobre esta obra y sus apor­tes expresa el escri­tor Víc­tor Casaus:

Saludo la apa­ri­ción de esta ‘ver­da­dera his­to­ria de Sig­nos’, con­ce­bida desde la com­ple­ji­dad siem­pre nece­sa­ria y de la inme­dia­tez y la capa­ci­dad de comu­ni­ca­ción que este género pone en las manos de los crea­do­res autén­ti­cos. Sí: ‘el arte es la gra­cia de hacer feli­ces s los demás, como declara declara con inge­nui­dad y ter­nura una de las voces reuni­das aquí. Y este libro es prueba múl­ti­ple de esa ver­dad compartida”.

Silvia Padrón Jomet.
Sil­via Padrón Jomet recibe un reco­no­ci­miento por su obra y su labor cultural.

Sil­via Padrón Jomet es escri­tora, edi­tora e inves­ti­ga­dora. Gra­duada de Letras por la Uni­ver­si­dad Cen­tral de Las Villas. Diplo­mada de Antro­po­lo­gía por la Fun­da­ción “Fer­nando Ortiz”. Diplo­mada de Socio­lo­gía (Prác­ti­cas Cul­tu­ra­les) y Más­ter en Estu­dios lingüístico-editoriales his­pá­ni­cos, ambos por la Uni­ver­si­dad Cen­tral de Las Villas.

Ha publi­cado los libros Gerardo Cas­te­lla­nos, agente secreto de José Martí (Edi­to­rial Capiro, 2002), Joa­quín Díaz-Marrero: un gua­jiro que pensó en décima (Edi­to­rial Capiro, 2003) y La dimen­sión cul­tu­ral de Samuél Fei­jóo (Cen­tro de Inves­ti­ga­cio­nes y Desa­rro­llo de la Cul­tura Cubana “Juan Marinello”).

En 2006 obtuvo la beca de crea­ción lite­ra­ria Ciu­dad del Che por su pro­yecto de libro “Gui­ta­rras al cen­tro de la isla”.

Ha sido mere­ce­dora de pre­mios y reco­no­ci­mien­tos nacio­na­les e inter­na­cio­na­les en even­tos de inves­ti­ga­ción socio­cul­tu­ral y cuenta con la Meda­lla por los 30 años de la Aca­de­mia de Cien­cias de Cuba.

Sus artícu­los y rese­ñas pue­den encon­trarse en publi­ca­cio­nes impre­sas o digi­ta­les: La Gaceta de Cuba, La Letra del Escriba, Del Caribe, Catauro, La Jiri­bi­lla, Umbral, Ariel, Islas, Sig­nos, entre otras.

Actual­mente se desem­peña como pro­fe­sora de Cul­tura Popu­lar y Tra­di­cio­nes Rura­les en el Cen­tro de Supera­ción Cul­tu­ral de Villa Clara. (Con notas de Arís­ti­des Vega Chapú).

Museo Nacional de Bellas Artes

Tuesday, November 8th, 2011

Cubierta de la revista Signos 61.

Pre­sen­tan la revista Sig­nos en el Museo Nacio­nal de Bellas Artes

Como un hecho tras­cen­dente se puede cata­lo­gar que la revista Sig­nos, fun­dada por el sin­gu­lar Samuel Fei­jóo, fuera pre­sen­tada el pasado sábado cinco de noviem­bre en el haba­nero Museo Nacio­nal de Bellas Artes.

Sig­nos, que alcanza ahora 61 núme­ros, ha tenido desde sus comien­zos varias eta­pas: hasta el número 35 fue diri­gida por Samuel Fei­jóo, quien la capi­ta­neaba, ofi­ciando de direc­tor, edi­tor, pro­mo­tor, correc­tor de estilo, empla­na­dor, meca­nó­grafo, todo desde el segundo piso de la biblio­teca pro­vin­cial “Martí”, al cos­tado del par­que Vidal de Santa Clara, auxi­liado por una secre­ta­ria y un mon­tón de crea­do­res como el recién des­a­pa­re­cido René Batista; los pin­to­res naif del grupo Sig­nos y otra plé­yade de pin­to­res, deci­mis­tas, cuen­te­ros y otro sin­fín de ofi­cios que como leza­mia­nos vasos órfi­cos le abrían a Fei­jóo las venas de la nación, de la cul­tura cubana.

Es muy poco común que al lado de un dibujo de Wifredo Lam, Picasso, René Por­to­ca­rrero, Cleva Solís o Robert Alt­mann apa­rezca en una revista un texto de un des­co­no­cido y eso muy pocas publi­ca­cio­nes han tenido el pla­cer de archi­var y mucho menos de hacer normativo.

Samuel Fei­jóo. supo nuclear ecléc­ti­ca­mente las voces de la lla­mada alta cul­tura a las voces de los sec­to­res popu­la­res y en esa espe­cie de siner­gia cul­tu­ral con­so­lidó la tra­yec­to­ria de esos míti­cos núme­ros. Donde detrás del apa­rente caos exis­tía cierto orden que le da a esa revista el grado de sor­presa insó­lita que le atri­buye algún crítico.

Con la enfer­me­dad y pos­te­rior desa­pa­ri­ción física de S. Fei­jóo, la revista estuvo en peli­gro de fene­cer y es justo donde se ini­cia su nueva época bajo la direc­ción de Félix Luis Viera y del edi­tor Car­los Alé Mauri.

Desde el año 1996 y en el número 43 asume la direc­ción Ricardo Rive­rón Rojas y es edi­tada y coor­di­nada suce­via­mente por Car­los Alé Mauri, René Batista y Yamil Díaz.

El poeta y edi­tor Ricardo Rive­rón la diri­gió hasta el número 59, núme­ros antes asu­mió como edi­tor Edel­mis Anoceto y los dos núme­ros res­tan­tes han sidos diri­gi­dos por Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, y como redac­tor Jesús Díaz Rojas. Desde hace unos meses se abrió un sitio web [1] dedi­cado a la revista Sig­nos, el cual fue creado y es aten­dido por Car­los Alé Mauri.

A todos les debe­mos agra­de­cer el afán por man­te­ner vivo el legado feijoseano.

Recién aca­ban de otor­garle a la revista el Pre­mio “Fer­nando Ortiz” (aún sin entre­gar) y es cuando se pre­senta su número 61 en el emble­má­tico museo habanero.

El número 61, “Sig­nos del Mar” [2], cuenta con dibu­jos de por­tada, viñe­tas de pre­sen­ta­ción y capi­tu­la­res de Ana Lilian Lobato Rodrí­guez, ade­más, bellos dibu­jos de aves y peces del mar del joven Arnaldo Toledo Soto­longo, aún estu­diante de arqui­tec­tura y tam­bién otro acer­ca­miento plás­tico, esta vez bajo la firma de Luis Ángel Leiva Váz­quez, quien dibuja una espe­cie ictio­lo­gía apó­crifa donde recrea las posi­bles imá­ge­nes de peces par­tiendo de la pala­bra PEZ: pez-te, pes-tillo, pez-cozón, pez-ón, pez-uña, pez-ado, pez-cueso, pez-eta, pez-ticida.

Ade­más, “Sig­nos del Mar” cuenta con más de quince tex­tos que desde dife­ren­tes enfo­ques nos aden­tran en la cul­tura del mar. De ese mar que nos rodea y apri­siona en un abrazo cir­cuns­crito a múl­ti­ple lec­tu­ras: “La mal­dita cir­cuns­tan­cia del mar por todas par­tes”… nos dice Vir­gi­lio Piñera en tan elo­cuente y recu­rrido poema.

El pon­tón de San Pas­cual, pla­tos de maris­cos, refra­nes, muje­res de arena, carro­zas mari­nas, idio­lec­tos y jer­gas cos­te­ras, cuen­tos, poe­mas, el polé­mico ori­gen de la salsa de perro, la cigua­tera y otras temá­ti­cas des­bor­dan el número marino de esta última entrega de Sig­nos.

Uno de los amplios pasi­llos del patio inte­rior del Museo Nacio­nal de Bellas Artes fue el lugar brin­dado para la pre­sen­ta­ción. Allí, en pre­sen­cia de Ada­me­lia Fei­jóo, hija de Samuel y un público, aun­que no tan amplio, lleno de per­so­na­li­da­des como la artista plás­tica Zaida del Río, se pre­sentó este número 61.

Las pala­bras, fue­ron pro­nun­cia­das por el escri­tor Jorge Ángel Her­nán­dez Pérez, quien reco­rrió no solo el índice temá­tico del número sino la his­to­ria de la revista. Lo acom­pa­ña­ban, su actual direc­tor Manuel Mar­tí­nez Casa­nova, el actual edi­tor Edel­mis Anoceto y el tam­bién actual redac­tor de la revista Jesús Díaz Rojas, ade­más del entu­siasta Eve­lio César Piñeiro Sace­rio, desig­nado por el museo para orga­ni­zar la actividad.

Antes, una talen­tosa narra­dora oral, nos recordó cómo lle­gaba Samuel a las ter­tu­lias de los Vitier y Eli­seo en la Biblio­teca Nacio­nal y narró, emo­tiva y pre­cisa, dos cuen­tos de Eli­seo Diego que le dio un aire jugla­resco a la pri­mera parte de la presentación.

Varias veces, en el largo viaje de regreso de Ciu­dad de la Habana a Santa Clara, sen­tado a la dies­tra del edi­tor Edel­mis Anoceto, habla­mos de la revista, de su pro­yec­ción inme­diata y futura: se pre­para un número dedi­cado a Fei­jóo y el siguiente dedi­cado al ero­tismo, los cua­les aún están abier­tos a colaboradores.

Ima­giné por algún rin­cón de aquel inmenso museo a Fei­jóo que por su renuen­cia a las fotos desis­tió de pre­sen­tarse, al igual que algu­nos de los encum­bra­dos miem­bros del con­sejo edi­to­rial resi­den­tes en la Habana, los cua­les jamás sabré los moti­vos de sus ausencias.

Pero a él lo quise ima­gi­nar allí, escu­dado detrás de una de esas pare­des espiando y mur­mu­rando el suceso junto a René. Sacán­dole lasca a los pre­sen­tes y mucho más, pero mucho, a los ausen­tes. (Jorge Luis Rodrí­guez Reyes).

Notas

1. www.revistasignos.com

2. Aun­que no siem­pre sus núme­ros fue­ron mono­grá­fi­cos todos tuvie­ron un tema cen­tral. Este número 61 es “La cul­tura del mar”.

Revista Signos 61

Monday, July 4th, 2011

La revista Sig­nos número 61 anun­cia “Sig­nos del mar”

 

La geo­gra­fía nues­tra deter­mina que todos los cuba­nos viva­mos rela­ti­va­mente cerca de la costa. Es por ello que viento en popa y a toda vela, Sig­nos no se acoge al refrán «tinRevista Signos 61. Viñeta.ta de pulpo no escribe en papel» y per­siste en sacar a flote las esen­cias de nues­tra llave del golfo para que no que­den allí vara­das o a la deriva. Mare­ja­das de letra y grá­fica pro­pone este número: la mar ten­día o en calma, el pez grande que se come al chi­quito, el que muere por la boca y se con­vierte en pesca’o en nevera, en sar­dina en lata o en apo­rreado; sig­nos de la vida marí­tima y cos­tera, de los pes­ca­do­res de ori­lla y mar aden­tro, hom­bres de nave­ga­ción. Ori­gen de la vida, en fin, el mar.

Manuel Mar­tí­nez Casa­nova / La mís­tica fatal del agua por todas partes

Berhta Águila Guz­mán / Con­tra viento y marea el San Pas­qual

Mariana Pérez Pérez / Sus­tan­cia cós­mica, el mar (en la décima)

Dibu­jos de Arnaldo Toledo Sotolongo.

Eduardo Gon­zá­lez Bona­chea / La cigua­tera, medi­cina y folclor

María Aleyda Her­nán­dez / Vici­si­tu­des de una filó­loga en busca del ori­gen de la Salsa de perro

Lorenzo Lunar / Reina del Caribe

El mar canta a lo lejos / (cuento, poema, can­ción): Roge­lio Menén­dez Gallo / Emi­lio Comas Paret / Jorge Luis Mede­ros Betan­court / Joel Jover / Adolfo Martí Fuen­tes / Eduardo Quincoso

Tania Rodrí­guez Vilar / La jerga de los pes­ca­do­res en Isa­bela de Sagua

Jesús Díaz Rojas / Refra­nes pes­ca­dos en un latón de basura

Dibu­jos de Luis Ángel Leiva Vázquez .

Ale­xis Cas­ta­ñeda Pérez de Alejo / Las muje­res efí­me­ras de Jua­nito Sarmiento

Ale­jan­dro Batista López / El mar en las carrozas

Sila quin­tana machado / De cómo Basulto se vol­vió mar

Alci­des Rivera Her­nán­dez / Desde una aldea de pescadores

Viñe­tas: Ana Lilian Lobato Rodríguez.

Día del Libro Cubano

Thursday, March 31st, 2011

Lorenzo Lunar y Mirta Ibarra, en la librería La piedra Lunar.
El escri­tor Lorenzo Lunar junto a la actriz Mirta Iba­rra en la libre­ría La Pie­dra Lunar.

Samuel Fei­jóo y el libro cubano en La pie­dra lunar

En este tingo talango
de la cosa surrea­lista
en que Fei­jóo no se alista
a Anido le zumba el mango.

Empe­zar por el final es una de las téc­ni­cas que se usa en muchas de las bue­nas his­to­rias. Como hay tan­tas cosas bue­nas que con­tar, empe­zaré por el final; por­que justo al final de la her­mosa mañana que tuvi­mos con Alberto Anido, a Lorenzo le salió esa cuarteta de no sé dónde, de esa maña que tiene, ese don.

Pero cier­ta­mente, no pudie­ron sus cua­tro ver­sos superar lo ante­rior, la lle­gada de los ami­gos: Borrell, con su res­pe­tuoso deseo de que todo nos salga bien; Leida Que­sada, con sus sabios con­se­jos; Bessi, quien obse­quió a La pie­dra lunar algu­nos núme­ros del bole­tín cul­tu­ral Guamo; Daily, nues­tra cura­dora; Maritza Marrero, que donó a nues­tro club de lec­to­res el libro Yo Publio, de Raúl Martínez…

La lle­gada de Alberto Anido, con su paso lento y pun­tual. El deli­cioso café que pre­paró Rebeca. Y aún con todo aque­llo que pare­cía mágico, por cierta par­si­mo­nia que en algún momento per­cibí en el ambiente, por la per­fecta manera en que todos esta­ban colo­ca­dos a pesar del poco espa­cio, aún así, nada supera a Lorenzo y a Alberto Anido al lado del cua­dro que este último donó a La pie­dra lunar, nada mejor que las manos de ambos acer­cán­dose al cris­tal y acer­cán­do­nos a la his­to­ria que se escon­día detrás de la figura; una his­to­ria terri­ble como tan­tas, pero que adquiere otra dimen­sión en la pin­tura, la dimen­sión de un amor bello y vio­lento. El título: Ale­go­ría sobre la bús­queda del amor abso­luto por el camino del cri­men.

La tarde ven­dría car­gada de sor­pren­den­tes mati­ces. Casi al cie­rre se pre­sentó el número 60 de la revista Sig­nos, Cuba via­jera, y apa­re­ció en la libre­ría el señor Pati­lla, ¡el último impre­sor de Samuel Fei­jóo! Llegó y pare­ciera que el de “alma sen­ci­lla” estu­viera pre­sente; pues, al con­tar anéc­do­tas, el impre­sor aún le exi­gía a Fei­jóo unas alpar­ga­tas pro­me­ti­das. Otras his­to­rias lle­ga­ron de la voz de Paquito. Y de Nano, quien a decir de Lorenzo es una adqui­si­ción de La pie­dra… Un hom­bre que ha bebido los libros de Fei­jóo, que sabe de memo­ria sus poe­mas, y nadie había dado con él. Un hom­bre que merece, para él solo, toda una tarde.

Así fue el día. Entre ami­gos que brin­da­mos con buen ron. Entre can­cio­nes que inclu­ye­ron frag­men­tos de una con­tro­ver­sia entre Justo Vega y Adolfo Alfonso. Entre las ense­ñan­zas que nos dejó la entre­vista pública que Lorenzo le hiciera a Ato­cha, ese show man de vein­ti­dós años que no le teme a los cris­ta­les, al filo del machete, al fuego, a las altu­ras, y que al hablar sobre el ham­bre espi­ri­tual con­fiesa que “cuando uno tiene ham­bre sale a bus­car comida”, para que Lorenzo comentara:

Aquel que no corre vuela
y es duro coger la mocha
por ese este chama, Ato­cha,
pre­fi­rió comer candela.

Fue un día de cum­plea­ños espe­cia­les. Inol­vi­da­ble, pero no único. Este es solo el prin­ci­pio, pero recor­de­mos que muchas de las mejo­res his­to­rias empie­zan por el final. (Lorenzo Lunar)

Revista Signos 59

Thursday, November 25th, 2010

Cubierta de la revista Signos 59.

Artes, tare­cos y arti­lu­gios en el número 59 de la revista Sig­nos

El lunes 15 de noviem­bre de 2010 fue pre­sen­tado en la libre­ría Pepe Medina, de Santa Clara, el número 59 de la revista Sig­nos.

Des­pués de los fes­te­jos por los 40 años de tri­buto a la cul­tura nacio­nal y de amor a sus lec­to­res y pró­xima a cum­plir los 41, nue­vos aires reco­rren las ávi­das pági­nas de la revista que fun­dara Samuel Fei­jóo en noviem­bre de 1969.

El afán es como siem­pre dar a cono­cer el extenso domi­nio de nues­tra crea­ción popu­lar tradicional.

Pluma, pin­cel y lente se apres­tan ahora a refle­jar —mues­tra­rio incom­pleto para pesar de revista— los disí­mi­les «tare­cos» crea­dos por los inge­nio­sos cuba­nos del campo y la ciu­dad. Bajo el enun­ciado de «ARTES, TARECOS, ARTILUGIOS» se reco­gen pie­zas artís­ti­cas, arte­sa­nías, herra­mien­tas, orna­men­tos y ense­res diver­sos que acom­pa­ñan al hom­bre en la labor y en las horas de ocio, obje­tos de todo tipo sin los cua­les su exis­ten­cia sería inimaginable.

La revista incluye tex­tos de divul­ga­ción, inves­ti­ga­ción, perio­dís­ti­cos y crí­ti­cos de Joel Sequeda Pérez, Ernesto Miguel Flei­tes, Jesús Guan­che Pérez, Teresa de Jesús Her­nán­dez Ruiz, Roberto Áva­los Machado, Yay­sis Ojeda Bece­rra, Juan Eduardo Ber­nal Eche­men­día, Rolando Gon­zá­lez Reyes, Roge­lio Menén­dez Gallo y Ama­dor Her­nán­dez Her­nán­dez, ade­más de dibu­jos de Lisy

Cuba y Ale­jan­dro Batista, y una amplia mues­tra de la obra del fotó­grafo Eri­da­neo Sacramento.

Las pala­bras de pre­sen­ta­ción estu­vie­ron a cargo de la escri­tora e inves­ti­ga­dora Sil­via Padrón.